Noticia Impresiones de Final Fantasy VII Rebirth para Nintendo Switch 2

Final Fantasy VII Rebirth aterriza en Nintendo Switch 2 el próximo 3 de junio con un reto descomunal entre manos: trasladar todo Gaia, con sus enormes regiones abiertas y su nivel de detalle, a la consola de Nintendo. Square Enix y Bandai Namco nos han dado la oportunidad de probarlo en primicia antes de su lanzamiento, y después de lo que vivimos con el sobresaliente port de Final Fantasy VII Remake Intergrade, teníamos las expectativas bien altas. La primera entrega dejó el listón en un lugar que parecía difícil de superar, así que la pregunta era inevitable: ¿podrá Switch 2 con un juego mucho más ambicioso y exigente?

Hemos pasado un buen rato pateándonos los paisajes de Final Fantasy VII Rebirth en la portátil de Nintendo y ya tenemos las primeras respuestas. Os contamos todo lo que hemos visto, jugado y descubierto en nuestras impresiones.

Aerith en FFVII Rebirth.

Aerith en FFVII Rebirth para Switch 2.

Fuerte por dentro​


La demo nos ha dejado caer directamente en el capítulo 2, en una de las primeras ciudades del juego. Y lo que nos hemos encontrado nada más poner un pie en sus calles nos ha dejado impresionados: el salto visual respecto a Final Fantasy VII Remake Intergrade en Switch 2 se nota y bastante. Estamos hablando de entornos mucho más densos, con una carga de elementos en pantalla mayor y un tratamiento de la iluminación que va varios pasos por delante de lo que vimos en Midgar. Square Enix no ha venido a cumplir el expediente con este port, sino a volverse a poner a la vanguardia en desarrollo gráfico en la consola.

Lo que más nos ha llamado la atención es la ambición con los efectos visuales. Partículas, desenfoques, reflejos y una iluminación dinámica que alcanza hasta los elementos más pequeños del escenario. Todo esto se consigue, eso sí, sacrificando resolución: la imagen se siente algo más blanda que en otras plataformas, pero el conjunto mantiene un aspecto bastante firme, y eso que hemos jugado en exclusivamente en formato portátil. Es un trueque que merece la pena y que demuestra que el equipo ha sabido elegir qué priorizar.

Cloud por ciudad

Cloud en la ciudad.

Otro punto que nos ha sorprendido gratamente es que las físicas realistas del motor se mantienen intactas. Los objetos reaccionan cuando los personajes los golpean, se mueven con naturalidad y hay pequeños detalles que no esperábamos ver en una versión portátil de un juego tan grande. Que todo esto esté ya rodando con esta soltura nos dice dos cosas: que aún queda margen para pulir el rendimiento de aquí al lanzamiento, y que lo que tenemos entre manos ya pinta francamente bien.

En esta sección de la demo hemos recorrido y huido de la ciudad junto a Aeris, alternando exploración con secuencias narrativas. La sensación general es que Final Fantasy VII Rebirth no ha perdido ni un gramo de su identidad visual en el salto a Switch 2, y eso, teniendo en cuenta lo exigente que es esta segunda entrega, tiene mucho mérito.

Cloud frente al personaje Broden durante una escena de diálogo en una ciudad de Final Fantasy VII Rebirth en Nintendo Switch 2.

Cloud y Broden en conversación en la ciudad.

Valiente por fuera​


Y luego nos dimos una vuelta por el mundo abierto. Aquí es donde Square echa toda la carne en el asador, porque recorrer las vastas llanuras de Gaia en una consola que cabe en la palma de tu mano es tan ambicioso como suena. Los sacrificios más evidentes aparecen en cuanto el horizonte se abre: las sombras, que ya en la ciudad cargaban de forma progresiva para aliviar el procesamiento, ahora conviven con modelos de vegetación y objetos que van apareciendo poco a poco mientras avanzas. Es el clásico pop-in que te acompaña durante toda la exploración, aunque siendo sinceros, te acabas acostumbrando en cuestión de minutos.

El resultado de ese intento de equilibro es una tasa de fotogramas por segundo que oscila entre las 20 y las 30 imágenes por segundo, con bajones puntuales en las zonas más cargadas. No vamos a negar que se nota cuando cae a las zonas más bajas de ese umbral, pero el conjunto sigue siendo perfectamente jugable. Lo que de verdad nos ha volado la cabeza es el aspecto visual en modo portátil: ver un juego de esta envergadura moverse así en la pantalla de Switch 2 sigue resultando difícil de creer.

El mundo abierto de FFVII Rebirth para Switch 2.

De camino al mundo abierto.

Eso sí, no todo es de color de rosa. El manejo de luces y sombras resulta algo irregular en exteriores, con algunos momentos en los que la escena se oscurece más de la cuenta y cuesta distinguir ciertos detalles. El renderizado del pelo mantiene ese estilo ya característico de los ports de Switch 2, más difuminado y con menos definición en los mechones, algo que a estas alturas empieza a ser una seña de identidad de la consola. Una vez que tu ojo se adapta, deja de molestar.

Donde sí hemos notado los tirones más evidentes es en la resolución. Hay instantes en los que la imagen baja demasiado y se percibe un aspecto excesivamente borroso, fruto de un reescalado agresivo vía DLSS que no siempre consigue disimular la resolución nativa. No es la tónica general, pero cuando ocurre se nota. Confiamos en que Square Enix siga afinando el rendimiento de aquí al lanzamiento, porque el margen de mejora está ahí y el equipo ya demostró con Remake que sabe exprimir la consola hasta la última gota.

Aerith explorando una zona urbana con ruinas arquitectónicas en Final Fantasy VII Rebirth para Nintendo Switch 2.

Cloud y Aerith en zona urbana.

Sacrificios necesarios​


Nos vamos de la demo con una sensación muy clara: Square Enix sabe perfectamente lo que hace con Nintendo Switch 2. Lo que hemos visto de Final Fantasy VII Rebirth en la consola de Nintendo es un port que no se limita a salir del paso, sino que planta cara a las expectativas con un resultado técnico más que solvente. El mundo abierto funciona, las ciudades lucen con personalidad propia y el juego mantiene su esencia sin que la experiencia se resienta. Hay recortes, claro que los hay, pero están puestos con bisturí: se sacrifica donde toca para que lo importante siga brillando. Eso solo se consigue cuando un estudio conoce el hardware de arriba abajo, y a estas alturas es evidente que el equipo de Hamaguchi ha exprimido cada lección aprendida con Remake Intergrade.

Primer plano del rostro de Barret Wallace con expresión seria en Final Fantasy VII Rebirth para Nintendo Switch 2.

Primer plano de Barret en FFVII Rebirth de Switch 2.

Lo más prometedor es que esto todavía no es la versión definitiva. Desde el propio equipo nos han confirmado que siguen afinando el rendimiento y que esperan mejoras de aquí al lanzamiento del 3 de junio. Si lo que hemos jugado es el punto de partida, la versión final de Final Fantasy VII Rebirth en Switch 2 puede dar más de una alegría. Estaremos muy atentos.

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