Todo un general espartano como Kratos vivió innumerables batallas en las que ansiaba la gloria, pero lo irónico es que no estuvo presente en una de las más importantes de la historia. La famosísima Batalla de las Termópilas es recordada hasta nuestros días y se ha popularizado hasta el extremo en el siglo XXI gracias a proyectos como la película 300 de Zack Snyder.
Sabemos que el conflicto tuvo lugar en el universo de Santa Monica Studio debido a que el propio Fantasma de Esparta lo comenta con Mimir en God of War: Ragnarök. Durante uno de los habituales paseos remando, se produce la conversación entre ambos personajes:
Mimir: "Hermano. En mis viajes, oí hablar de una gran batalla en tu tierra natal. En un lugar llamado las 'Puertas de Fuego'".
Kratos: "Las Puertas Calientes".
Mimir: "¿Estuviste allí?".
Kratos: "No".
Mimir: "¿Es pesar lo que oigo en tu voz?".
Kratos: "Lamenté no haber muerto allí. Durante muchos años. Pero ya no".
La épica griega se conoce de esa forma debido a la gran cantidad de aguas termales que rodeaban el estrecho paso de montaña en el que se enfrentaron los espartanos y los persas. Ahora bien, cualquiera podría pensar que la gloria que consiguieron en la muerte el rey Leónidas y sus aliados era lo que seducía a Kratos, pero probablemente la verdadera respuesta sea distinta.
Hay que tener en cuenta que no hay ningún tipo de consistencia histórica en los acontecimientos de la saga God of War, ya que simplemente el estudio de PlayStation tomó referencias de la mitología y cultura griega como le pareció conveniente. Dicho eso, una posible interpretación sobre lo que comenta el protagonista nos llevaría hasta los acontecimientos de God of War: Chains of Olympus.
En Vida Extra
El Steam Next Fest de febrero de 2026 ya está aquí y te hemos seleccionado las 13 mejores demos que no te puedes perder
El videojuego de PSP nos lanza en mitad de la ciudad de Ática, la cual está siendo asediada por la invasión persa, lo cual se podría enmarcar en el mismo punto del tiempo que la Batalla de las Termópilas. De ser así, tendría sentido que Kratos no hubiese podido acudir a ayudar a Leónidas, ya que estaba cumpliendo encargos de los dioses del Olimpo. Probablemente, debido a que vivía torturado por sus peticiones y por las pesadillas de haber matado a su familia, en realidad querría haber muerto allí para librarse de todo su pesar.
Es una forma alternativa de comprender lo que le pasaba por la mente a Kratos en aquellos tiempos, ya que al comienzo del primer God of War lo vemos tirándose al vacío para acabar con su vida. La gloria espartana siempre fue muy seductora, pero los castigos a los que se vio sometido le impedían tener una vida que le permitiese descansar.
En VidaExtra | Lo has escuchado en Red Dead Redemption, God of War y The Last of Us, pero nació en 1951 por culpa de un caimán
En VidaExtra | Ni The Last of Us, ni God of War, ni Spider-Man: este es el juego de PlayStation que realmente merece una secuela
En VidaExtra | Casi todas las armas que ha utilizado Kratos de God of War han caído en el olvido, pero todavía tengo esperanzas de que regresen
-
La noticia Kratos quería morir junto a los 300 espartanos en la Batalla de las Termópilas, pero no para recibir la gloria de Leónidas fue publicada originalmente en Vida Extra por Juan Sanmartín .
Continúar leyendo...