Noticia Mejores apps de cámara profesional para Android

Mejores apps de cámara profesional para Android


Si la cámara que viene de serie en tu móvil se te queda corta, no eres la única persona que anda buscando una app de cámara profesional para Android. Cada vez hacemos más fotos con el teléfono y, cuando empiezas a fijarte en el detalle, el rango dinámico o el ruido en las escenas nocturnas, la aplicación nativa se queda algo justita. De ahí que tanta gente se plantee dar el salto a GCam, Open Camera, Footej o soluciones aún más avanzadas.

También es normal que te dé cierto respeto andar descargando APKs de sitios raros para probar Google Camera, o que no sepas por dónde empezar entre tanta app distinta: manuales, “beauty”, vídeo profesional, editores con cámara integrada, etc. En esta guía vas a encontrar un repaso muy completo, con todas las ventajas de usar una app de terceros, las mejores alternativas para Android (y referencias clave para iOS), y varios consejos prácticos para exprimir tu cámara sin volverte loco con los ajustes.

Por qué una app de cámara profesional puede mejorar tus fotos en Android​


La cámara preinstalada en tu móvil cumple, pero las apps de cámara de terceros suelen ir varios pasos por delante en funciones. Muchas incluyen modos específicos para retrato, paisaje, nocturna, HDR avanzado o escena deportiva que sacan más partido al sensor. Otras van a lo técnico: histograma y enfoque manual, zebra stripes, enfoque por pico de color, bracketing (de exposición o enfoque) y hasta disparo en formato RAW para editar luego con mucha más libertad.

Con una buena app de cámara profesional, ganas control total sobre exposición, velocidad de obturación, ISO, enfoque y balance de blancos. Esto te permite jugar con la luz igual que harías con una réflex o una mirrorless: arrastrar la velocidad para estelas de luz, congelar acción, reducir ruido en escenas nocturnas o clavar tonos de piel ajustando el balance de blancos a tu gusto en lugar de dejarlo en automático.

Otro punto importante es el rendimiento en situaciones complicadas, donde algunas aplicaciones logran mejores resultados que la cámara nativa del fabricante. Hablamos de modos noche más agresivos, HDR que recupera más detalle en sombras y luces, o reducción de ruido mejor afinada. Todo eso se nota cuando haces fotos de interiores, atardeceres o escenas con muchas luces y sombras.

Además, las apps de terceros suelen mimar la interfaz y la personalización: puedes reordenar botones, activar cuadrículas y guías de composición, configurar atajos en los botones físicos, disparar por voz o por sonido, y en muchos casos controlar accesorios externos como trípodes con disparador, flashes o micrófonos para vídeo.

Como guinda, muchas vienen con herramientas de edición integradas: filtros en tiempo real, retoque facial, eliminación de objetos, recorte, ajustes de color y nitidez. Así puedes disparar y dejar la foto prácticamente lista para redes sociales sin salir de la misma aplicación, algo muy cómodo si no quieres estar saltando constantemente entre cámara y editor.

Descargar apps de cámara con seguridad y qué pasa con GCam​


La gran protagonista cuando se habla de mejorar la calidad fotográfica en Android es, sin duda, Google Camera, popularmente conocida como GCam. Es la app de cámara de los Google Pixel, con todo el peso de la fotografía computacional de Google detrás: HDR+ muy potente, modo retrato con buen recorte, astrofotografía, modo noche espectacular y un procesado de color y detalle muy conseguido.

De forma oficial, la cámara de Google solo está disponible en los Pixel a través de Play Store bajo el nombre Pixel Camera. En otros Android se puede usar gracias a los llamados “ports de GCam”, versiones adaptadas por la comunidad para distintos modelos, sobre todo con procesador Qualcomm y soporte para Camera2 API. La parte delicada viene ahora: no está en Google Play para estos móviles, así que hay que recurrir a repositorios externos.

Si quieres probar GCam con garantías, lo sensato es descargar el APK únicamente desde repositorios conocidos, que estén bien documentados, especifiquen claramente los modelos compatibles y ofrezcan versiones mantenidas. Hay webs especializadas que recopilan ports seguros y actualizados; conviene contrastar opiniones, comprobar que el archivo no ha sido modificado y evitar a toda costa páginas sospechosas llenas de anuncios invasivos. Además, al instalar APKs recuerda gestionar los permisos de apps para minimizar riesgos.

Si no te apetece liarte con APKs ni con configuraciones adicionales, la opción más simple es quedarte en el terreno seguro de Google Play Store. Ahí tienes alternativas muy potentes como Open Camera, Footej Camera 2, Camera FV‑5, ProCam X (y su versión Lite), Camera Zoom FX Premium o incluso módulos de cámara integrados en apps como Lightroom o VSCO. Todas se descargan como cualquier otra app, con sus actualizaciones y sin tener que activar fuentes desconocidas.

En cualquier caso, antes de instalar una cámara avanzada, revisa siempre la ficha de la app, el registro de cambios, la política de privacidad y las reseñas recientes. Y si hablamos de aplicaciones nuevas como Blackmagic Camera para vídeo profesional, es clave comprobar el listado de dispositivos compatibles, porque al principio suelen limitarse a modelos concretos de Pixel o Samsung.

Las mejores apps de cámara profesional para Android​


Mejores apps de cámara profesional para Android


Vamos al lío: a continuación tienes una selección muy completa con las apps de cámara que mejor funcionan en Android cuando buscas resultados de nivel “pro”. Verás opciones centradas en fotografía computacional, cámaras totalmente manuales, soluciones ligeras de código abierto, apps con modo beauty y otras más enfocadas al vídeo. Puedes combinar varias según lo que necesites en cada momento.

GCam (ports de la cámara de Google Pixel)​


Si tu móvil es compatible, un buen port de GCam suele ser la forma más sencilla de mejorar la calidad de tus fotos sin tocar demasiados parámetros. Aprovecha todo el procesado de Google: HDR+ para aumentar rango dinámico, modo noche y astrofotografía para escenas oscuras, retratos con fondo desenfocado bastante naturales y un balance de blancos y contraste muy equilibrados.

El requisito habitual es que tu teléfono monte un procesador Qualcomm y tenga activada la API Camera2. Hay guías específicas para comprobar ambas cosas y elegir el port adecuado para tu modelo exacto. Cuando das con la combinación correcta (APK + archivo de configuración), la mejora en texturas, detalle en sombras y gestión del ruido frente a la cámara de serie suele ser muy evidente.

Aunque no está en Google Play, la comunidad mantiene repositorios de GCam reconocidos como seguros. Aun así, hay que ser prudente: descarga solo desde fuentes fiables, evita mirrors raros y, si no estás cómodo con la idea de instalar APKs, sáltate GCam y vete directo a soluciones de la tienda oficial como Open Camera o Footej, que también pueden darte un salto de calidad notable.

Open Camera: código abierto y funciones a lo grande​


Open Camera es la típica app que ves y piensas que es sencilla… hasta que entras en los ajustes y descubres que es una de las cámaras más completas que hay en Android, totalmente gratuita y sin anuncios de terceros. Al ser de código abierto, su desarrollo es transparente, y además se actualiza con bastante frecuencia.

Entre sus funciones destaca la nivelación automática para mantener el horizonte recto, modos de escena, efectos de color, distintas cuadrículas para componer, geolocalización con rumbo (para saber hacia dónde apuntaba la cámara), sellos de fecha, hora y coordenadas en la imagen, e incluso generación de subtítulos SRT asociada a los vídeos. También puede eliminar metadatos EXIF si quieres cuidar más tu privacidad.

En el apartado puramente fotográfico, permite control manual de enfoque, ISO, balance de blancos y exposición cuando el hardware lo soporta; ofrece soporte para HDR con autoalineado de imágenes y reducción de “fantasmas”; incluye temporizador con cuenta atrás por voz, ráfagas, disparo por sonido, teclas de volumen configurables como disparador o zoom, y admite panorámicas tanto con la cámara trasera como con la frontal.

Si tu móvil abre bien la API Camera2, Open Camera desbloquea todavía más opciones avanzadas: guardado en RAW (DNG), control fino de la velocidad de obturación, modos de cámara lenta, ráfagas más rápidas, reducción de ruido por software, histogramas en tiempo real, zebra stripes para controlar la exposición, focus peaking y hasta bracketing de enfoque para hacer apilados de nitidez en edición. Además, algunas apps incorporan control por gestos para cámara en modelos compatibles.

Su interfaz quizá no sea la más “fashion”, pero la relación entre funciones, estabilidad y coste (cero euros) la convierten en una apuesta casi obligada para cualquiera que quiera algo serio sin gastar dinero. Eso sí, no todas las funciones aparecerán en todos los móviles, porque dependen de las capacidades de la cámara y de la versión de Android.

Footej Camera 2: potencia sin bloatware​


Footej Camera 2 es una de las favoritas de muchos usuarios porque combina una interfaz muy limpia con un buen puñado de controles manuales. Aprovecha la API Camera2 para ofrecer ajustes de enfoque, ISO, exposición y velocidad, siempre que el dispositivo lo permita, y en terminales compatibles permite disparar en RAW para una edición posterior más agresiva.

La filosofía de Footej es clara: hacer una cámara fluida, moderna y sin funciones de relleno innecesarias. Integra soporte para cámara lenta en modelos compatibles, buena gestión del enfoque continuo en vídeo, opciones útiles como la iluminación para selfies o el disparo en ráfaga y, en general, mantiene un ritmo de actualizaciones constante, algo que se agradece en un sector donde muchas apps se abandonan.

Si quieres algo más potente que la cámara de serie, pero sin abrumarte con menús profundos y decenas de parámetros técnicos, Footej Camera 2 encaja muy bien: te da margen para crecer a nivel fotográfico sin obligarte a estudiar ingeniería de imagen digital.

Camera FV‑5: controles tipo réflex en tu Android​


Camera FV‑5 es una auténtica veterana del ecosistema Android, pensada desde el principio para que la experiencia recuerde a manejar una cámara réflex o una mirrorless. A través de su interfaz puedes controlar tiempo de exposición, ISO, modos de medición, balance de blancos y distintos modos de enfoque con bastante precisión.

Entre sus funciones más apreciadas está la posibilidad de disparar en formato RAW, algo fundamental si luego vas a revelar tus fotos con editores como Lightroom o Snapseed. También permite asignar determinadas acciones a los botones físicos del teléfono (por ejemplo, disparo, bloqueo de exposición o cambio de modo), lo que hace que el manejo sea más cómodo y natural si te gusta disparar sosteniendo el móvil en horizontal como si fuera una cámara tradicional.

Aunque las actualizaciones se han ralentizado con el tiempo, Camera FV‑5 sigue siendo una opción sólida para quienes disfrutan el modo manual, especialmente si tu móvil no trae un modo PRO decente o si quieres una experiencia de disparo más uniforme al cambiar de un terminal a otro.

Cámara manual: DSLR Camera​


Esta aplicación no entra por los ojos como otras más modernas, pero hace algo muy bien: darte acceso directo a los parámetros clave de la cámara sin distracciones. Con Cámara manual: DSLR puedes fijar manualmente velocidad, ISO, enfoque y balance de blancos, además de bloquear la exposición o cambiar el modo de enfoque según lo que estés fotografiando.

Si tu móvil cumple con Camera2 API, también podrás guardar tus fotos en formato RAW y sacarles luego mucho jugo en edición. Es una app interesante si lo que buscas es aprender fotografía desde el móvil, toqueteando parámetros uno a uno y viendo cómo cambia el resultado sin perderte en menús interminables.

ProCam X‑Lite y ProCam X: interfaz moderna y anti vibraciones​


ProCam X y su versión gratuita ProCam X‑Lite se centran en ofrecer una experiencia de cámara muy visual y actual, con controles manuales accesibles y algunos extras curiosos. Permiten jugar con exposición, ISO, enfoque, balance de blancos y velocidad, grabar vídeo en alta resolución e incluso crear timelapses o clips a cámara rápida y lenta.

Una función que la hace destacar es el modo anti vibraciones, pensado para minimizar fotos movidas cuando el móvil no tiene estabilización óptica. Básicamente, la app espera a que detecta mayor estabilidad para disparar, lo que ayuda bastante en escenas nocturnas o cuando sujetas el teléfono un poco “al límite”.

Si buscas una app que combine controles manuales serios con un aspecto actual y fácil de entender, ProCam X‑Lite es un buen punto de partida; si te convence, siempre puedes dar el salto a la versión de pago para desbloquear todas las funciones.

Camera Zoom FX Premium: una clásica todoterreno​


Camera Zoom FX Premium forma parte del “fondo de armario” de muchos fotógrafos móviles desde hace años porque lo tiene prácticamente todo: controles manuales, RAW, HDR, timelapse y un buen paquete de efectos. Es de pago, pero a cambio ofrece una combinación muy equilibrada de funciones avanzadas y facilidades para el usuario medio.

Con ella puedes ajustar balance de blancos, ISO, velocidad de obturación y exposición, activar el histograma para controlar mejor la luz, usar el estabilizador de imagen por software, disparar en ráfaga, programar temporizadores o jugar con distintos modos creativos. Además, integra herramientas de edición rápida para retocar las fotos sin necesidad de abrir otra aplicación.

Otras apps de cámara y edición que merece la pena conocer​


En el ecosistema Android también encontrarás apps como Bacon Camera, orientada a ofrecer control manual y efectos creativos; Camera360, que equilibra opciones de cámara con filtros divertidos; o soluciones más recientes basadas en inteligencia artificial como Photoshop Camera, que analiza la escena y aplica filtros y mejoras automáticamente.

Por el lado de la edición, nombres como Snapseed, Picsart, Prisma, TouchRetouch o Lightroom son el complemento perfecto a cualquier cámara. No sustituyen a la app de disparo, pero permiten desde revelar archivos RAW y ajustar color y contraste con precisión, hasta eliminar objetos molestos, enderezar perspectivas, aplicar estilos artísticos o preparar tus fotos para redes sociales. Si trabajas vídeo o montaje, también merece la pena revisar comparativas entre apps de edición para elegir la que mejor encaje con tu flujo.

Apps pensadas para fotógrafos exigentes (Android e iOS)​


Más allá de las cámaras puras, existe todo un ecosistema de aplicaciones de fotografía diseñadas para quienes se toman esto un poco más en serio, ya usen solo el móvil o lo combinen con equipo “grande”. Muchas están disponibles en Android, otras son exclusivas de iOS, pero todas comparten la idea de darte más control o ayudarte a planificar mejor tus fotos.

En Android, junto a Open Camera o GCam, destacan apps como PhotoPills, que permite planificar fotos en función de la posición del sol o las estrellas; Manual Camera y ProCam X para quienes quieren control total sobre la exposición; Photoshop Camera para quienes prefieren que la IA haga gran parte del trabajo; o herramientas de gestión de equipo y planificación como HyperFocal Pro o MyGearVault.

PhotoPills, por ejemplo, es una app de pago orientada a fotógrafos avanzados que quieren planificar amaneceres, atardeceres, vía láctea o eclipses. Incluye calculadoras de larga exposición, profundidad de campo, hiperfocal, time-lapse y mucho más. No es una cámara, pero te ayuda a estar en el lugar adecuado, a la hora exacta, con los ajustes correctos.

HyperFocal Pro va en una línea similar: te permite calcular profundidad de campo, campo de visión y distancias de enfoque, algo muy útil si también disparas con cámaras dedicadas y objetivos intercambiables. Y MyGearVault está pensada para organizar todo tu equipo —trípodes, filtros, cuerpos, lentes—, llevar control del valor total e incluso ayudarte con temas de seguros.

Apps de cámara y fotografía manual para iOS: referencias útiles​


Aunque aquí nos centramos en Android, viene bien tener localizadas las aplicaciones de cámara profesional que arrasan en iOS, por si te mueves entre plataformas o compartes flujo de trabajo con gente que use iPhone.

En el mundo Apple, ProCamera es una de las grandes referencias. Es una app de pago muy completa que ofrece modos de foto y vídeo avanzados, control manual de exposición, enfoque, balance de blancos, profundidad de campo, grabación de alta gama e incluso opciones para trabajar con archivos RAW y editar directamente dentro de la app. Está pensada tanto para aficionados serios como para profesionales.

Camera+ es otra opción muy popular porque combina cámara manual y editor de fotos en una sola app gratuita. Permite ajustar velocidad, ISO, balance de blancos, profundidad, y en dispositivos con doble cámara seleccionar entre lente angular o teleobjetivo. Incluye modos curiosos como disparo por sonrisa, estabilizador o modos específicos para determinados tipos de escena.

Si lo tuyo es el desenfoque creativo, Focos se ha hecho un nombre gracias a su capacidad para simular efectos bokeh muy avanzados, similares a los de cámaras con ópticas luminosas. Se apoya en la fotografía computacional para permitirte reenfocar después de disparar, cambiar la profundidad de campo y ajustar la apertura virtual una y otra vez, con un potencial creativo enorme.

Por último, Adobe Lightroom en iOS ofrece una cámara integrada muy capaz, con modo automático y profesional, junto al editor de siempre. Puedes controlar exposición, ISO, velocidad, enfoque y balance de blancos, disparar en RAW (DNG) y luego revelar tus fotos con máscaras, pincel corrector, geometría y todas las herramientas que ya conoces de la versión de escritorio.

Cuándo usar una app de cámara “beauty” y filtros creativos​


No todo va a ser hablar de histogramas y RAW. Hay un público enorme que busca sobre todo selfies resultones y retratos con retoque suave o filtros llamativos. Ahí entran en juego apps como Vivid Glam, PhotoDirector, Camera360 o los módulos de cámara de apps sociales y de edición.

Este tipo de aplicaciones suelen incluir herramientas de maquillaje virtual (labial, cejas, contorno facial), suavizado de piel, brillo de ojos, blanqueamiento dental, cambio de color de pelo y una colección creciente de filtros y efectos aplicables en tiempo real o después de la toma. Son una forma muy rápida de mejorar selfies sin tener que bucear en ediciones complejas. Si buscas recomendaciones, aquí tienes una lista con apps para embellecer tu rostro que funcionan bien en la práctica.

Muchas también permiten eliminar objetos o personas que se cuelan en tus fotos mediante inteligencia artificial, corregir pequeñas imperfecciones, ajustar luz y color o incluso cambiar el cielo o el fondo completo de la escena. Eso sí, conviene usarlas con cabeza para no acabar con retratos “plastificados” que se ven poco naturales.

Si te interesa especialmente este tipo de resultado, puedes combinar una app de cámara profesional para la toma base con una app de retoque “beauty” para el toque final. Por ejemplo, disparar con GCam u Open Camera y rematar en una app tipo Vivid Glam o similar, equilibrando calidad de base con retoque creativo.

Cómo empezar a usar una app de cámara profesional en tu Android​


El primer paso, aunque suene básico, es abrir la app de cámara que hayas elegido y dedicar cinco minutos a su configuración inicial. Ajusta la resolución máxima que quieras usar, el formato de archivo (JPEG, HEIC o RAW si está disponible), decide si quieres marcas de agua o sellos de fecha y activa la cuadrícula y el nivel para ayudarte con la composición.

A partir de ahí, la mayoría de aplicaciones ofrecen un modo automático o semi-automático que te permite disparar sin complicarte, y uno o varios modos “pro” o “manual” donde puedes controlar todos los parámetros. Es buena idea alternar entre ellos: usa el automático cuando vayas con prisa y pasa al modo pro cuando la escena lo merezca (paisajes al atardecer, nocturnas, interiores con luces complicadas…).

En teléfonos sin estabilización óptica, aprovecha funciones como el modo anti vibraciones o el temporizador para reducir fotos movidas. También puedes usar disparo por voz o por sonido para no tocar la pantalla al disparar, algo útil cuando tienes el móvil en trípode. Y si la app ofrece focus peaking, no dudes en activarlo cuando uses enfoque manual.

Por último, crea un pequeño flujo de trabajo: elige una app principal de cámara para el 90 % de tus fotos y una o dos de edición complementaria. Por ejemplo, Open Camera o Footej para disparar, y Snapseed o Lightroom para revelar. Así no te dispersas probando veinte cosas distintas y avanzas más rápido en tu manera de fotografiar.

Vídeo profesional en Android: Blackmagic Camera y compañía​


La fotografía fija no es el único terreno donde brillan las apps de terceros. Si te interesa el vídeo de calidad, la llegada de Blackmagic Camera a Android ha supuesto un salto importante. Desarrollada por los creadores de DaVinci Resolve, esta app está pensada para convertir tu móvil en una herramienta seria de rodaje.

Su interfaz muestra en pantalla controles detallados de enfoque, obturador, ISO, balance de blancos, histograma, forma de onda, líneas guía y otros indicadores. Permite grabar en H.264 o H.265 con distintas tasas de bits y ofrece perfiles de color adecuados para una posterior corrección en DaVinci Resolve, con integración directa mediante Blackmagic Cloud y compatibilidad con otras .

Eso sí, al menos en sus primeras fases, solo es compatible con algunos modelos concretos de Google Pixel y Samsung Galaxy. Antes de lanzarte a instalarla, conviene revisar cuidadosamente la lista de dispositivos soportados en su ficha de Google Play y en la web oficial para evitar decepciones.

Si tu móvil no está soportado o buscas algo menos específico, las propias apps de cámara profesional mencionadas (Open Camera, ProCam X, Camera Zoom FX) ofrecen modos de vídeo con controles más avanzados que los de la app nativa, incluyendo ajustes de tasa de fotogramas, enfoque manual, bloqueo de exposición y audio mejor gestionado.

Trucos rápidos para mejorar selfies y retratos con tu app de cámara​


Para los retratos, más allá de la app que uses, hay una serie de detalles que marcan la diferencia. Lo primero es apoyarte en la luz natural siempre que puedas, evitando focos directos demasiado duros. Una ventana con luz suave o una sombra luminosa en exteriores suelen funcionar mejor que el típico fluorescente o el flash frontal a saco.

Después entra en juego el modo retrato o los ajustes de profundidad: si tu cámara o tu app permiten controlar el desenfoque de fondo, no lo lleves siempre al máximo. Un bokeh moderado suele verse más natural y evita recortes raros en el pelo o en los bordes de la ropa. Si puedes, revisa el resultado al 100 % y corrige si ves halos extraños.

En apps “beauty”, la clave está en usar el suavizado de piel y el maquillaje virtual con cierta mesura. Un toque de corrección de imperfecciones, brillo ligero en los ojos y un poco de ajuste de tono de piel suele ser más que suficiente; si te pasas, el retrato empieza a parecer un dibujo digital y pierde gracia.

Si la app incluye herramientas de borrado de objetos con inteligencia artificial, aprovéchalas para eliminar gente que se cuela por el fondo, cables, papeleras y demás distracciones. Después puedes rematar con ajustes locales de luz y color para que el parche quede integrado y nadie note el arreglo a simple vista.

Y, como truco final, aprovecha la cuadrícula de tercios y la nivelación automática de la app para mejorar tus encuadres. A veces basta con subir un poco el ángulo de la cámara, desplazar el rostro ligeramente hacia un lado y dejar aire hacia donde mira la persona para que un retrato pase de normalito a mucho más interesante.

Con todas estas opciones encima de la mesa, elegir la mejor app de cámara profesional para Android ya no va solo de instalar “la que recomiendan todos”, sino de entender qué tipo de fotos quieres hacer, cuánto control necesitas y hasta dónde quieres complicarte con la configuración. Entre los ports de GCam para quienes priorizan el procesado automático, Open Camera o Footej para quienes buscan equilibrio entre potencia y sencillez, soluciones manuales como Camera FV‑5 o ProCam X, y editores como Lightroom o Snapseed para el remate final, tienes margen de sobra para montar un kit fotográfico móvil capaz de rivalizar con cámaras dedicadas en más de una situación.

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