Noticia Mejores navegadores webs para Android

Mejores navegadores webs para Android


Más del 60% del tráfico mundial en Internet llega ya desde el móvil, y en Android el protagonista absoluto de esa experiencia es el navegador. Mientras que en iPhone Safari manda por obligación, en Android conviven decenas de alternativas, cada una con sus trucos, virtudes y manías. Quedarse solo con el navegador que viene de serie es lo cómodo, pero si quieres sacarle todo el jugo a tu smartphone, elegir bien el navegador marca mucha diferencia.

En Google Play hay navegadores para aburrir: ligeros, súper privados, cargados de funciones o centrados en ahorrar datos. Chrome sigue siendo el rey en cuota de uso, pero eso no significa que sea la mejor opción para todo el mundo. Aquí vas a encontrar una guía muy completa con los mejores navegadores web para Android, qué ofrecen, para quién son y en qué se diferencian, incluyendo también opciones específicas para Android TV y algunos criterios clave para elegir sin liarte.

Qué debe tener un buen navegador web para Android​


Al final todos los navegadores hacen lo mismo: escribes una dirección o una búsqueda y aparece una web. Pero más allá de eso, la experiencia cambia mucho según la app que uses. Estos son los puntos que deberías exigirle a tu navegador en Android si no quieres arrepentirte a los dos días.

Lo primero es la sincronización entre dispositivos. La mayoría usamos móvil y ordenador (e incluso tablet), así que es vital que el historial, los marcadores, las contraseñas y, si puede ser, las pestañas abiertas viajen contigo de un dispositivo a otro sin que tengas que hacer nada.

También es clave el apartado de privacidad y seguridad. Un buen navegador tiene que permitir bloquear rastreadores, controlar las cookies, forzar conexiones cifradas (HTTPS), avisarte cuando una página sea sospechosa y, si es posible, incluir bloqueador de anuncios abusivos o malware.

Otro requisito básico es poder cambiar el motor de búsqueda sin complicaciones. Google, DuckDuckGo, Bing, Yahoo!, StartPage, Qwant… cada uno tiene su filosofía. Que el navegador te deje elegir (y, a ser posible, tener distintos buscadores para pestañas normales e incógnito) es un plus enorme.

Que sea rápido y ligero tampoco es negociable. Un navegador con mil funciones pero que tarde siglos en abrir una página o se coma la batería acaba en la papelera tarde o temprano. Aquí influyen el motor de renderizado, los bloqueos de contenido, la optimización y lo que pese la propia app en almacenamiento interno.

La interfaz marca la diferencia en el día a día: un buen diseño debe ser intuitivo, con controles a mano y cómodo para usar con una sola mano. Muchos navegadores ya han bajado la barra de direcciones y los botones a la parte inferior para facilitarlo en pantallas grandes.

Finalmente, el modo oscuro se ha convertido en imprescindible. Poder usar la app con fondo oscuro, e incluso oscurecer las propias páginas web, es una bendición para la vista por la noche y ayuda a ahorrar un poco de batería en pantallas OLED.

Google Chrome​


Mejores navegadores webs para Android


Chrome es, con diferencia, el navegador más usado en Android y en escritorio. Viene preinstalado en la mayoría de móviles y, para muchos, es «el navegador» sin más. Su gran baza es la integración total con la cuenta de Google: si usas Chrome en el PC, en cuanto inicies sesión tendrás sincronizados marcadores, historial, pestañas y contraseñas en el móvil.

En la configuración puedes cambiar el buscador predeterminado entre Google, Bing, Yahoo! o DuckDuckGo, gestionar el autocompletado de direcciones, tarjetas y métodos de pago, y definir qué página se abre al arrancar el navegador. También tiene lector de códigos QR, páginas guardadas para leer sin conexión y sugerencias de artículos mediante Google Discover y herramientas de resumen como Gemini.

En privacidad, Chrome ofrece navegación segura de Google, solicitud de no seguimiento, bloqueo de cookies de terceros, control de JavaScript y un filtro que corta pop-ups y anuncios engañosos o especialmente invasivos. No es el navegador más radical en privacidad, pero sí incluye protecciones razonables para la mayoría.

En cuanto a uso diario, el rendimiento suele ser muy bueno, aunque en móviles de gama baja se puede notar algo pesado cuando acumulas muchas pestañas o extensiones en escritorio. La interfaz es familiar y fácil de entender, pero se echa de menos que todos los controles importantes estén en la parte inferior para facilitar el manejo con una mano.

Mozilla Firefox​


Firefox es la alternativa clásica a Chrome, tanto en ordenador como en móvil, con un enfoque muy marcado en privacidad, código abierto y personalización. Si ya lo utilizas en escritorio, la sincronización mediante Firefox Sync es uno de sus grandes atractivos: pestañas, marcadores, historial y contraseñas van de un dispositivo a otro sin esfuerzo.

En Android permite personalizar la página de inicio, el idioma de la interfaz y activar un modo de pantalla completa que oculta la barra de estado para aprovechar al máximo el panel. También agrupa pestañas en una vista práctica para saltar rápidamente entre ellas, y ofrece un modo lectura limpio para artículos largos.

Su motor de búsqueda es totalmente configurable: puedes usar Google, Bing, DuckDuckGo, Wikipedia, Twitter o añadir casi cualquier buscador manteniendo pulsada la barra de direcciones. Ese enfoque flexible es algo que lo diferencia claramente de los navegadores más cerrados.

El punto fuerte de Firefox está en la privacidad y en las extensiones. Cuenta con protección de rastreo mejorada, limpieza de datos al cerrar, opción de no seguimiento en navegación normal e incógnito y, sobre todo, compatibilidad con varios complementos en Android (bloqueadores de anuncios, gestores de contraseñas, temas, etc.). Además, puedes complementar su protección con ajustes ocultos de Android para ganar privacidad.

En diseño ha mejorado bastante con los últimos rediseños, aunque todavía hay quien opina que tiene más margen de pulido visual que otros competidores. Aun así, para quienes valoran el software libre y la privacidad, sigue siendo una de las elecciones más equilibradas.

Firefox Focus​


Firefox Focus es el hermano «minimalista y paranoico» de Firefox. Aquí la idea es ofrecer un navegador centrado al 100% en la privacidad, pensado para búsquedas rápidas en las que no quieres dejar rastro. Es como navegar siempre en modo incógnito extremo.

Por defecto, Focus bloquea rastreadores de publicidad, analítica, redes sociales y otros scripts potencialmente intrusivos. También permite impedir la carga de fuentes web, desactivar JavaScript, cortar las cookies y hasta bloquear las capturas de pantalla, todo pensado para reducir tu huella digital al mínimo.

La contrapartida es que sacrifica comodidad: no hay sincronización con Firefox de escritorio, no permite tener varias pestañas simultáneas, y el historial desaparece en cuanto pulsas el icono de la papelera. Eso hace que no sea el mejor navegador para uso intensivo, pero sí una gran opción para consultas puntuales y páginas sensibles.

Si tu prioridad absoluta es que nada se guarde y que la web sepa lo menos posible de ti, Focus cumple su misión. Para un uso diario intensivo, lo normal es combinarlo con otro navegador principal más completo.

Brave​


Brave se ha hecho un hueco rápido entre los usuarios que quieren bloquear anuncios y rastreadores de forma agresiva sin complicarse. Está basado en Chromium (como Chrome), así que la compatibilidad web es excelente y la interfaz te resultará familiar, pero con un toque propio y más pensada para usar con una mano.

La sincronización entre dispositivos funciona mediante un sistema de «cadena» con códigos QR, sin que tengas que crear una cuenta tradicional. Además, puedes elegir un motor de búsqueda distinto para pestañas normales y privadas, lo que permite, por ejemplo, usar Google para el día a día y DuckDuckGo o Brave Search en modo privado.

En el centro de Brave están sus «escudos»: bloquea anuncios, cookies de terceros, scripts, intentos de huella digital y fuerza conexiones HTTPS siempre que sea posible (HTTPS Everywhere). Además, y para mejorar la seguridad de la conexión, conviene comprobar el DNS en Android.

También incorpora funciones avanzadas como Brave Rewards y monedero cripto, integración con IPFS o, en escritorio, pestañas privadas con Tor. En móvil el soporte Tor aún es limitado, pero sigue siendo un navegador muy potente para quienes valoran tanto la velocidad como la privacidad.

La parte menos positiva es que viene con bastantes funciones adicionales que pueden recargar la interfaz si no te interesan (cripto, recompensas, etc.). Algunas herramientas extra, como la VPN integrada, además son de pago. Aun así, para mejorar tu privacidad de golpe sin pelearte con mil ajustes, es de las mejores opciones.

Microsoft Edge​


Edge ha pasado de ser «el sustituto de Internet Explorer» a un navegador sólido y lleno de funciones, especialmente atractivo para quienes usan Windows y servicios de Microsoft. En Android se presenta incluso como «navegador de IA» por su integración con los modelos de OpenAI y Copilot.

Una de sus grandes bazas es la sincronización estrecha con Edge en Windows 10 y 11: historial, favoritos, contraseñas (puedes usar gestores como KeePass2Android), colecciones y pestañas se comparten para que puedas saltar del móvil al ordenador sin fricciones. Funciones como «Enviar a ordenador» hacen muy fácil continuar una página en la pantalla grande.

Edge permite escoger buscador por defecto entre Bing, Google o Yahoo!, y añade herramientas orientadas a productividad como lector inmersivo, sistema de colecciones para guardar contenidos, traducción integrada, captura web o separación de perfiles personales y de trabajo.

En seguridad incluye bloqueador de anuncios opcional, prevención de rastreo, avisos del ecosistema Microsoft Defender y navegación InPrivate para sesiones más discretas. También presume de funciones como modo de eficiencia y pestañas en reposo para ahorrar recursos y batería, sobre todo en el entorno de escritorio.

Su interfaz está bastante saturada de opciones y no es tan minimalista como otros navegadores, pero coloca los controles importantes en la parte inferior, algo que ayuda mucho en móviles grandes. Si ya has apostado por Edge en el PC, tiene todo el sentido utilizarlo también en Android.

DuckDuckGo Privacy Browser​


DuckDuckGo para Android es la extensión natural del buscador centrado en la privacidad. Aquí el objetivo es que no tengas que tocar nada para navegar con la mínima exposición posible, sin rastreadores ni telemetría intensiva.

Este navegador bloquea por defecto trackers de terceros, aplica cifrado siempre que puede y no guarda ni comparte tu historial de navegación. Cada sitio recibe una nota de privacidad visible (tipo A, B, C…) en función de las prácticas que aplica, lo que te ayuda a identificar páginas más o menos respetuosas con tus datos.

No permite cambiar el motor de búsqueda, precisamente porque está pensado para usar siempre DuckDuckGo como buscador privado. Su diseño es sencillo y minimalista, con gestión básica de pestañas, marcadores y sugerencias de autocompletado.

Incluye un botón con icono de llama para barrer de golpe pestañas, caché y cookies, y funciones como protección frente al seguimiento en correo electrónico o el llamado fireproofing, que permite conservar el inicio de sesión en unos pocos sitios de confianza cuando borras el resto de datos.

La parte menos atractiva es que, comparado con otros navegadores, se queda bastante corto en funciones adicionales y personalización, y la velocidad de carga puede sentirse algo más lenta según la página y las restricciones aplicadas. Está pensado para quien prefiere simplicidad y privacidad por encima de todo.

Samsung Internet Browser​


Samsung Internet viene preinstalado en los móviles Galaxy, pero se puede descargar en casi cualquier Android desde Google Play. Su punto fuerte es que está muy bien afinado para el ecosistema Samsung, aunque no depende de tener un móvil de la marca para disfrutarlo.

La interfaz sigue la línea de One UI, con todos los controles importantes situados en la zona inferior para facilitar el uso con una mano. Tiene soporte de extensiones específicas, un buen gestor de pestañas y sincroniza marcadores e historial entre varios dispositivos mediante la cuenta de Samsung.

En seguridad destaca el antirrastreo inteligente que gestiona automáticamente cookies, tanto en pestañas normales como en secretas, y la posibilidad de proteger las pestañas privadas mediante contraseña o autenticación biométrica. También incluye bloqueador de anuncios mediante complementos externos.

El navegador cuenta con un modo oscuro muy bien implementado, uno de los mejor valorados en Android, y se integra con funciones como Samsung Knox, DeX o Gear VR, lo que añade una capa extra de seguridad e integración con el hardware de la casa. Si quieres comparar, aquí tienes las ventajas del navegador de Samsung frente a Chrome.

La desventaja es que para aprovechar al máximo la sincronización necesitas una cuenta Samsung, algo que muchos usuarios de otras marcas no tienen ni quieren crear. Aun así, como navegador independiente es muy completo y fluido.

Opera y Opera Mini​


Opera lleva décadas en el mundo de los navegadores y, en móvil, siempre se ha caracterizado por ofrecer funciones avanzadas y ahorro de datos. En Android hay dos variantes principales: Opera «normal» y Opera Mini.

El Opera completo incluye VPN gratuita integrada, bloqueador de anuncios, modo nocturno, feed de noticias personalizable y sincronización con la versión de escritorio. También añade curiosidades como un monedero de criptomonedas, compartición de archivos sin conexión y un modo Turbo para comprimir datos en redes lentas.

Su interfaz sitúa los accesos de uso frecuente en la parte inferior, con una página de inicio muy personalizable llena de accesos rápidos, noticias y secciones como Flow para enviar contenido fácilmente entre dispositivos. Si no tienes claro cómo, puedes aprender a crear un acceso directo en Android para tus webs favoritas. Eso sí, viene con notificaciones de noticias y avisos de Opera activados de fábrica, que conviene desactivar si no los quieres.

Opera Mini, por su parte, está pensada para móviles modestos o conexiones lentas. Es más ligera que la versión completa y prioriza el ahorro de datos, sacrificando algunas funciones avanzadas a cambio de una experiencia más fluida en hardware limitado.

Con Opera Mini puedes descargar páginas para leerlas sin conexión, usar modo nocturno, activar descar gas inteligentes y reproducir vídeo integrado, todo intentando afectar lo mínimo al rendimiento del teléfono. Es una muy buena opción para dispositivos antiguos o tarifas de datos ajustadas.

Kiwi Browser​


Kiwi


Kiwi es un navegador independiente, pero basado en Chromium, así que hereda el motor de Chrome y buena parte de su aspecto. Su gran truco es que permite instalar muchas extensiones de escritorio de Chrome directamente en Android, algo que muy pocos navegadores móviles pueden decir.

En cuanto a funciones base, Kiwi ofrece bloqueador de anuncios, protección contra minado de criptomonedas, opción para desactivar páginas AMP, solicitud de no seguimiento y traducción de páginas con un toque. La navegación es rápida y la compatibilidad con webs complejas es muy alta.

También llama la atención su modo oscuro completo que afecta tanto a la interfaz como a las páginas web, y la posibilidad de reproducir música y vídeo en segundo plano incluso con la pantalla apagada, algo muy útil para contenido en streaming.

En privacidad cuenta con bloqueo de rastreadores, navegación segura, control de cookies y opciones anti redirecciones forzadas a HTTPS. Eso lo hace bastante redondo para quienes quieren un punto extra de control respecto a Chrome sin sacrificar rendimiento.

La parte menos favorable es que no tiene cliente de escritorio ni sincronización entre dispositivos, por lo que es un navegador puramente móvil. Además, las actualizaciones no siempre son tan frecuentes como en los grandes del sector, y la traducción al español tiene aspectos mejorables.

Dolphin Browser​


Dolphin fue uno de los navegadores estrella en los primeros años de Android gracias a una interfaz muy distinta y a su sistema de gestos personalizables. Aunque ya no está tan de moda, sigue ofreciendo una experiencia particular que a algunos usuarios les encanta. Si quieres profundizar, puedes leer más sobre Dolphin, la alternativa rápida.

La app permite iniciar sesión en Dolphin Connect para compartir historial, marcadores y pestañas entre varios dispositivos móviles. No tiene cliente de escritorio como tal, pero sí una especie de nube propia para sincronizar algo de información.

Su diseño apuesta por una estética minimalista pero muy personalizable mediante temas que se descargan desde una tienda integrada, con un toque claramente asiático. Incluye modo nocturno (centrado en la interfaz), bloqueador de anuncios, cambio de motor de búsqueda y un viejo conocido: soporte para contenidos Flash en las versiones que lo mantenían.

Lo realmente llamativo son los gestos y atajos: puedes dibujar una letra o forma en la pantalla para abrir una web concreta, o usar los botones de volumen para desplazarte por las páginas. Además, admite add-ons que amplían sus funciones, algo poco habitual en navegadores móviles fuera del ecosistema Firefox.

Como pegas, avisa con frecuencia para convertirse en navegador predeterminado y viene con notificaciones propias activadas de serie, lo que puede ser algo pesado al principio. Aun así, quien quiera una experiencia muy distinta y personalizable encontrará en Dolphin una alternativa curiosa.

Mint Browser​


Mint es el navegador ligero de Xiaomi. No tiene cliente de escritorio, pero permite sincronizar marcadores e historial entre dispositivos móviles iniciando sesión con Google o Facebook, lo que resulta cómodo si ya usas esas cuentas.

La interfaz recuerda bastante a MIUI, así que si tienes un Xiaomi te sentirás como en casa. Es un navegador pensado para ser simple, rápido y sin demasiadas complicaciones, con los botones principales en la parte inferior para facilitar el uso con una mano.

Entre sus funciones incluye modo oscuro parcial (centrado en la app), bloqueador de anuncios y un modo de ahorro de datos. También permite fijar el modo incógnito como comportamiento por defecto y cambiar el motor de búsqueda entre Google y Bing.

En materia de privacidad ofrece opciones para rechazar cookies, bloquear ventanas emergentes, limitar JavaScript y mostrar avisos cuando haya problemas con los certificados de las webs. Es un conjunto correcto, aunque más básico que el de otros competidores centrados en la seguridad.

Para quienes quieran un navegador ligero, sin demasiadas florituras y bien integrado con la estética Xiaomi, Mint cumple sobradamente, aunque no es el más avanzado si lo que buscas es control exhaustivo sobre la privacidad.

Otros navegadores interesantes: Vivaldi, Ecosia y Tor​


Además de los grandes nombres anteriores, hay algunos navegadores que aportan ideas muy particulares y un enfoque más de nicho. Merece la pena conocerlos porque puede que encajen justo con lo que tú buscas.

Vivaldi destaca por su nivel extremo de personalización. Permite gestionar pestañas en varias filas, colocarlas arriba o abajo, agruparlas, tomar notas sincronizadas, hacer capturas de página completa y forzar filtros visuales sobre las webs (modo oscuro, tonos sepia, cambios de fuente…). De serie apuesta por DuckDuckGo como buscador principal para reforzar la privacidad.

Ecosia, por su parte, es el navegador pensado para quienes quieren que su uso de Internet tenga un impacto ambiental positivo. Está basado en Chromium y reinvier te parte de sus beneficios en proyectos de reforestación. Muestra el número de árboles financiados, publica informes de transparencia y no vende tus datos a anunciantes. También cuenta con modo oscuro y opciones de búsqueda privada.

Por último, Tor Browser es la opción radical para quienes necesitan anonimato y resistencia a la censura. Basado en Firefox, enruta el tráfico a través de varios nodos cifrados, aísla cookies por sitio, fuerza HTTPS cuando es posible y no incluye telemetría. A cambio, la navegación es más lenta, pero para usuarios en entornos restrictivos o muy sensibles es un peaje asumible.

Navegadores web en Android TV​


En el terreno de Android TV, el navegador también tiene mucho que decir. Instalar uno decente te permite visitar webs, usar redes sociales, ver streaming desde portales no oficiales e incluso enviar contenido desde el PC a la tele con soluciones de duplicación.

Algunas Android TV, como muchas de Sony o Philips, incluyen navegador de serie, pero en otros modelos (por ejemplo, muchas teles con capa de Xiaomi) tendrás que descargar uno manualmente. Por suerte, hay opciones específicas pensadas para controlar con el mando a distancia.

Puffin TV Browser es uno de los más destacados porque está diseñado exclusivamente para Android TV. Es ligero, rápido y, sobre todo, compatible con el mando estándar, evitando los problemas de control que dan otros navegadores adaptados desde móvil.

TV Bro y TVWeb Browser siguen un enfoque similar: interfaz sencilla, grandes botones, integración total con el mando e incluso búsqueda por voz desde el propio control remoto. TV Bro además es de código abierto, lo que encantará a desarrolladores y curiosos que quieran revisar el código.

También puedes instalar Chrome, DuckDuckGo, Firefox o Kiwi en Android TV, pero en muchos casos no tienen versión oficial específica. Hay que tirar de APK y la experiencia con el mando varía bastante según el modelo de tele. En algunos casos necesitarás un teclado o un mando avanzado para manejarlos cómodamente.

Contar con un buen navegador en la tele también abre la puerta a herramientas como AirDroid Cast Web, que permiten duplicar la pantalla de tu móvil, tablet u ordenador en la TV simplemente abriendo una URL en el navegador y escaneando un código QR. Es una fórmula muy práctica para presentaciones, videollamadas o ver contenido del móvil en grande sin instalar nada en la tele.

Cómo elegir el mejor navegador para tu Android​


Con tanta opc ión es normal hacerse un lío. Para acertar con el navegador en tu móvil Android, conviene priorizar unos cuantos factores básicos que afectan a tu día a día y probar varias opciones antes de casarte con una.

La velocidad pura y dura es esencial: busca un navegador que cargue rápido incluso en conexiones flojas. Los que integran bloqueadores de anuncios y rastreadores suelen ganar muchos enteros aquí, porque eliminan mucho contenido pesado que frena las páginas.

La privacidad es otro pilar clave. Si no quieres que te rastreen por media web, lo ideal es un navegador que bloquee trackers por defecto, fuerce HTTPS y te dé control granular sobre cookies, scripts y permisos. En este terreno destacan Brave, Firefox, DuckDuckGo, Vivaldi o Tor, cada uno con su propio nivel de agresividad.

La integración también suma muchísimo. Si trabajas siempre con el mismo navegador en el PC, tener las mismas pestañas, favoritos y contraseñas en el móvil es una comodidad brutal. Ahí es donde Chrome, Edge, Firefox, Opera, Brave o Vivaldi juegan con ventaja al ofrecer clientes de escritorio potentes.

No olvides las funciones extra: traductor integrado, modo lectura, VPN, gestor de descargas, soporte de extensiones, bloqueo biométrico de pestañas privadas o incluso herramientas de IA para resumir contenidos o responder preguntas. Quizá no las uses todas, pero son las que distinguen a un navegador «del montón» de uno que realmente te facilita la vida.

Al final, lo más sensato es instalar varios navegadores, probarlos unos días en tu uso real (redes, trabajo, vídeos, compras online) y quedarte con aquel que se adapte mejor a tu forma de navegar, a tu móvil y a tu preocupación por la privacidad. No te cuesta nada experimentar, y el cambio de experiencia puede ser enorme.

Con todas estas opciones sobre la mesa, desde Chrome y Samsung Internet hasta Firefox, Brave, Opera, Edge, DuckDuckGo, Kiwi, Vivaldi o los navegadores optimizados para Android TV, lo importante es tener claro qué te importa más: velocidad, privacidad, integración, ahorro de datos o personalización extrema. A partir de ahí, elegir el mejor navegador para tu Android es solo cuestión de dedicarle un rato a probar y quedarte con el que realmente te haga la navegación más cómoda cada día.

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