Noticia Por qué Joplin es la mejor opción para tus notas cifradas en Android

Joplin app, notas cifradas en Android


Si buscas una app para tomar notas cifradas en Android que sea segura, privada, potente y además gratuita, es muy probable que Joplin haya aparecido una y otra vez en tus búsquedas. Y no es casualidad: reúne justo la mezcla que muchos usuarios quieren hoy en día: código abierto, cifrado, sincronización entre dispositivos y un montón de funciones avanzadas sin pagar suscripción.

Al mismo tiempo, también es normal que al principio Joplin resulte un poco liosa, sobre todo por el tema de la sincronización. Mucha gente la descarga, la prueba, se frustra con las opciones de nube, la borra… y luego vuelve porque ninguna otra app encaja tan bien. Si te ves reflejado en esto, sigue leyendo, porque aquí vas a entender por qué Joplin es tan buena opción para tus notas cifradas en Android y cómo sacarle partido sin volverte loco.

¿Por qué Joplin destaca frente a otras apps de notas?​


Cuando se compara Joplin con alternativas como Standard Notes, Google Keep u otros servicios de notas, la sensación general es que Joplin ofrece muchas más funciones sin cobrarte nada. Mientras que algunas apps gratuitas se quedan en lo básico -poco formato, pocas opciones de organización, casi nada de personalización- Joplin va justo en la dirección contraria.

Un caso muy típico es el de quien viene de Google Keep y se choca con sus límites. Keep es rápida y la sincronización entre dispositivos va como un tiro, pero tiene un límite de caracteres por nota que a muchos les parece un horror. Para textos largos, apuntes extensos, documentación o proyectos, se queda corta enseguida. Joplin, en cambio, está pensada para que puedas tener notas extensas, bien estructuradas y organizadas sin preocuparte tanto por esos límites artificiales.

También se suele comparar Joplin con Standard Notes. Mucha gente aprecia la simplicidad y el enfoque en la privacidad de Standard Notes, pero en su plan gratuito la app se siente demasiado recortada: pocos formatos, dificultades para usar negritas, imágenes o funciones avanzadas, y la sensación de que para tener algo realmente potente tienes que pasar por caja. Frente a eso, Joplin ya en su versión gratuita te deja trabajar con Markdown, adjuntar archivos, usar etiquetas, plugins, alarmas, listas de tareas y mil cosas más.

Desde esa perspectiva, Standard Notes se percibe como una app de notas muy básica que hace justo lo necesario y poco más, mientras que Joplin encaja mejor con usuarios que quieren exprimir sus notas al máximo: documentación técnica, apuntes largos, proyectos, listas avanzadas, etcétera. Y todo ello manteniendo la filosofía de software libre y privacidad.

Una app gratuita, de código abierto y multiplataforma​


Una de las claves del éxito de Joplin es que es completamente gratuita y de código abierto. No dependes de un modelo cerrado donde un día pueden cambiar las condiciones, subir precios o limitar funciones; el código está disponible en GitHub y existe una comunidad activa detrás que reporta fallos, propone mejoras, traduce la app y desarrolla plugins.

Además, Joplin es multiplataforma de verdad: la puedes usar en Android, iOS, Windows, macOS y Linux. Esto significa que puedes empezar una nota en tu móvil, seguirla en la tablet y terminarla en el ordenador sin cambiar de entorno ni de formato. Para quien trabaja con varios dispositivos a diario, esta continuidad es oro puro.

La aplicación funciona de forma parecida a Evernote, con la diferencia de que no tienes que pagar una suscripción obligatoria. Organiza la información en “libretas” (cuadernos), dentro de las cuales puedes crear tantas notas o tareas como quieras, e incluso sublibretas para tenerlo todo todavía más estructurado.

Organización potente: libretas, sublibretas, notas y tareas​


El sistema de organización de Joplin se basa en libretas y sublibretas. Puedes tener, por ejemplo, una libreta “Trabajo” y dentro una sublibreta “Tareas pendientes” y, a la vez, notas sueltas en la libreta principal. Esto te permite montar estructuras bastante flexibles sin complicarte en exceso.

Dentro de cada libreta puedes crear tanto notas normales como tareas (to-dos). Las notas sirven para texto libre, documentación, apuntes, etc. Las tareas, en cambio, añaden opciones específicas como marca de completado y alarmas, lo que las hace útiles para gestionar recordatorios o pequeñas listas de cosas por hacer integradas en el mismo entorno donde tienes toda la información.

En escritorio, crear estos elementos es muy cómodo con atajos de teclado: Ctrl+N para una nueva nota y Ctrl+T para una nueva tarea. Desde la lista de notas puedes enviar cualquier elemento a la papelera con la tecla “Suprimir” o eliminarlo definitivamente con “Shift+Suprimir”, con confirmación para evitar despistes.

Edición avanzada: Markdown, formato rico y accesibilidad​


Una gran ventaja de Joplin es su editor, que permite trabajar tanto con texto enriquecido como con sintaxis Markdown. Puedes escribir de forma normal y usar los botones de formato (listas, cursiva, negrita, etc.), o bien escribir directamente en Markdown si estás acostumbrado a este lenguaje ligero.

Para quienes ya tienen notas en Markdown, Joplin es especialmente cómodo porque puedes pegar directamente contenido en este formato y verlo con una vista previa. Incluso se puede usar casi como un editor Markdown dedicado, gracias al modo en el que una parte de la pantalla muestra el texto sin procesar y otra parte enseña el resultado final con el formato aplicado.

El editor permite trucos útiles, como la lista de casillas de verificación escribiendo “- ” (con un espacio entre los corchetes) para crear listas de tareas clicables dentro de una nota. También puedes generar una tabla de contenidos automática en documentos largos simplemente añadiendo en la nota y activando la opción correspondiente en los ajustes de Markdown.

A nivel de manejo, puedes mover líneas con Alt+flecha arriba o abajo y usar muchos atajos similares a los de aplicaciones como Visual Studio Code o Microsoft Word, lo que hace que el proceso de edición sea bastante ágil si sueles trabajar con el teclado.

Otra función interesante es la opción de alternar el diseño del editor con Ctrl+L. Esto activa una vista dividida donde ves arriba el texto que escribes y debajo la representación final como si fuera una página web. Para escribir con Markdown y ver al instante cómo queda, es una maravilla, aunque con lector de pantalla hay que familiarizarse un poco porque no siempre anuncia bien el estado de esta vista y conviene moverse al marco correspondiente con ciertas teclas específicas.

Interfaz por secciones y accesible con lector de pantalla​


La interfaz principal de Joplin se divide en tres grandes zonas claramente diferenciadas: a la izquierda las libretas, en el centro la lista de notas de la libreta seleccionada y a la derecha el área de edición de la nota activa. Esta estructura facilita ver siempre el contexto de lo que estás haciendo.

Para usuarios de lector de pantalla, Joplin ha mejorado mucho en accesibilidad en los últimos años. El modo Editor / Vista Dividida suele ser el que mejor funciona, y la comunidad ha colaborado intensamente con traducciones y sugerencias para que la app sea más cómoda. El proyecto incluso tiene una sección específica de accesibilidad donde se discuten mejoras y ajustes.

Es cierto que el ecosistema alrededor del proyecto (foros, GitHub, sistema de traducciones, etc.) puede resultar algo caótico, porque hay varios canales que se solapan. Aun así, la ventaja es que el equipo está abierto a sugerencias y a recibir feedback tanto de accesibilidad como de funcionalidad general.

Para moverte rápido entre secciones en la versión de escritorio, es muy útil memorizar algunos atajos que te evitan ir tabulando sin parar por la interfaz:

  • Ctrl+Mayús+S para ir a la barra lateral de libretas.
  • Ctrl+Mayús+L para saltar a la lista de notas.
  • Ctrl+Mayús+N para enfocar el título de la nota.
  • Ctrl+Mayús+B para ir directamente al cuerpo de la nota.
  • Ctrl+Mayús+O para entrar en las acciones del editor.

En Android la interfaz está adaptada al formato móvil, pero sigue manteniendo la misma filosofía de estructura en secciones: lista de libretas, lista de notas y zona de edición. Esa coherencia entre plataformas hace que, una vez te acostumbras, moverte entre dispositivos sea mucho más natural.

Búsqueda avanzada en todas tus notas​


Joplin incorpora una función de búsqueda bastante potente que te permite localizar información tanto dentro de una nota como en todas tus notas y libretas a la vez. Si sueles acumular mucho contenido, esto es vital para no perderte.

Dentro de la nota activa puedes usar Ctrl+F para buscar texto concreto, lo típico para encontrar rápidamente un término en un documento largo. Si lo que quieres es saltar directamente a una nota, libreta o etiqueta, Ctrl+P te abre un cuadro de búsqueda rápida que funciona casi como el lanzador de Windows o macOS: escribes unas letras, pulsas Intro y vas al elemento buscado.

También puedes realizar búsquedas globales con F6 para filtrar todas las notas; a medida que escribes, los resultados van apareciendo en la lista. Para salir del modo de búsqueda basta con moverte con Tab o Shift+Tab hasta la opción de borrar búsqueda y volver a la vista normal.

Sincronización: la pieza clave para usar Joplin en Android​


Donde más dudas surgen es en el tema de la sincronización entre dispositivos. Mucha gente instala Joplin en la tablet y en el móvil, ve opciones como Dropbox, OneDrive, sistema de archivos, Nextcloud, Joplin Server… y no sabe qué elegir. Eso lleva a frustración, desinstalar y volver a otras apps más simples pero menos potentes.

La idea básica es que Joplin no usa su propio servidor gratuito por defecto, sino que se conecta a un servicio de almacenamiento externo o a tu propio servidor (si prefieres alternativas a Google Drive). Eso te da mucha libertad, pero también implica que tengas que decidir dónde quieres que vivan tus notas cifradas.

Opciones de sincronización disponibles​


En el menú Herramientas > Opciones > Sincronización (en escritorio) o en los ajustes de la app en Android, verás varias alternativas para elegir dónde se guardarán y se sincronizarán tus datos. Las principales son:

  • Joplin Cloud: es el servicio oficial de pago. Ofrece sincronización sencilla, soporte directo y opciones para compartir notas con otras personas. Si necesitas colaboración o quieres algo que “simplemente funcione” sin configurar nada raro, es la opción más cómoda, aunque de pago.
  • Dropbox: opción muy utilizada. Es gratuita hasta un cierto espacio, pero Joplin avisa de que Dropbox no está optimizado para manejar miles de archivos pequeños, así que la sincronización puede tardar más (por ejemplo, 90 segundos o más en algunos casos cuando hay muchos cambios).
  • OneDrive: funciona de manera similar a Dropbox. La cuenta gratuita de OneDrive ofrece en general unos gigas de almacenamiento (normalmente 5 GB), suficientes para notas y adjuntos moderados, pero con las limitaciones típicas de los planes gratuitos de Microsoft.
  • Nextcloud, WebDAV, AWS S3 o Joplin Server: estas opciones están pensadas para usuarios con nubes autoalojadas o administradores más avanzados. Si tienes tu propio servidor, VPS o instancia de Nextcloud, aquí puedes montar un sistema totalmente bajo tu control, ideal para los que priorizan la soberanía de los datos.

También existe el modo de sincronización mediante “sistema de archivos”, que lo que hace es guardar las notas en una carpeta local. Si luego esa carpeta se sincroniza con otro servicio (por ejemplo, con una app tipo Syncthing, una carpeta compartida en la nube, etc.), puedes replicar los datos en otros dispositivos. Pero por sí solo, el sistema de archivos solo guarda en el almacenamiento del dispositivo; la “magia” de sincronizar con otros dispositivos depende de que esa carpeta la gestione otra herramienta.

¿Qué opción elegir si no quieres Dropbox?​


Si no tienes (ni quieres) una cuenta de Dropbox, tienes varias alternativas prácticas. Por un lado, OneDrive puede ser suficiente para un uso normal, siempre y cuando aceptes las limitaciones de la cuenta gratuita (espacio y posibles cambios de condiciones a futuro). Para notas sin adjuntos enormes, suele ir sobrado.

Si no te convence depender de Microsoft, puedes plantearte el uso de servicios autoalojados como Nextcloud. En este caso, tú o alguien de tu entorno debe montar el servidor (en un NAS, un VPS, un servidor en casa, etc.), y después Joplin se conectará a él como si fuera una nube más. Es más trabajo al principio, pero a cambio tienes control total sobre tus datos.

El auto-hospedaje con Nextcloud o con Joplin Server se considera por muchos usuarios la “mejor manera” a nivel de privacidad y soberanía, siempre que estés dispuesto a dedicarle tiempo a la configuración. Hay guías y tutoriales oficiales y de la comunidad para desplegar estas soluciones, tanto con Docker como en instalaciones más tradicionales.

Activar el cifrado de extremo a extremo​


Un punto crucial para quien quiere mantener sus notas cifradas en Android es entender cómo funciona el cifrado de extremo a extremo (E2EE) en Joplin. Esta función protege tus datos de forma que solo tú (con tu contraseña) puedas leerlos, incluso si se almacenan en un servicio como Dropbox o OneDrive.

Por defecto, el cifrado viene desactivado y hay que configurarlo manualmente. Para ello, en la aplicación de escritorio o en Android tienes que ir a los ajustes de sincronización, buscar la sección de cifrado y activar el E2EE estableciendo una contraseña segura. A partir de ese momento, las notas que se sincronicen se guardarán cifradas y los demás dispositivos Joplin necesitarán esa misma contraseña para descifrarlas.

Es importante que no pierdas esa contraseña, porque sin ella no podrás recuperar el contenido cifrado; considera usar gestores de contraseñas para guardarla. Una vez configurado, tus notas estarán protegidas frente a accesos no autorizados, incluso si tu proveedor de nube sufriera un problema de seguridad.

Gestión del tamaño de la base de datos y papelera​


Joplin app, notas cifradas en Android


Con el tiempo, muchos usuarios se dan cuenta de que la base de datos de Joplin empieza a ocupar bastante espacio. Esto suele deberse a dos factores: el historial de versiones de las notas y el tiempo que las notas borradas se mantienen en la papelera.

Por defecto, Joplin guarda un historial de cambios de hasta 90 días, lo que significa que puedes volver atrás en el tiempo en caso de que borres o modifiques algo por error. Es útil, pero si creas y editas muchísimas notas, el tamaño se dispara. Una solución práctica es reducir ese periodo a 7 días o un rango que te encaje mejor, desde los ajustes.

Algo parecido pasa con la papelera: de entrada, las notas borradas se mantienen 90 días antes de eliminarse del todo. Si quieres que la app sea más “ligera”, puedes reducir este periodo a 30 días o incluso menos. De esa forma, Joplin limpiará antes los datos antiguos y tu almacenamiento, tanto local como en la nube, respirará mejor.

Tareas, alarmas y recordatorios​


Las tareas en Joplin son una extensión natural de las notas, y permiten añadir recordatorios sencillos dentro de la propia app. Cuando creas una tarea, verás que entre el título y el cuerpo del texto aparecen opciones adicionales.

Al tabular, pasas por el campo de idioma y luego por un botón tipo “Establecer alarma”. Al pulsarlo, se abre un panel donde puedes elegir día, mes, año, hora y minutos, moviéndote con tabulador o con flechas izquierda y derecha entre los distintos campos. Con las flechas arriba y abajo cambias los valores, o puedes escribirlos directamente si te resulta más cómodo.

Una vez configurada, la alarma hará que recibas una notificación el día y hora indicados en los dispositivos donde tengas Joplin instalado. Eso sí, necesitas haber abierto la app para que se haya sincronizado esa tarea en cada dispositivo; si no, la notificación no llegará a todos lados a tiempo.

Como sistema avanzado de planificación no llega al nivel de un buen calendario o app específica de recordatorios, porque no permite configuraciones muy finas de avisos con mucha antelación. Pero para tareas sencillas y recordatorios básicos integrados con tus notas cifradas, resulta muy práctico.

Para marcar una tarea como completada basta con situarse sobre ella en la lista de notas y pulsar la barra espaciadora. Si la marcas por error o quieres volver a dejarla como pendiente, puedes repetir la operación y el estado cambiará de nuevo.

Importar, exportar y migrar desde otras aplicaciones​


Uno de los puntos fuertes de Joplin es la facilidad para importar notas desde otras aplicaciones. Si vienes de Evernote, por ejemplo, hay instrucciones específicas para importar cuadernos con su formato, etiquetas y estructura, evitando que tengas que rehacer todo a mano.

En el menú de archivo, dentro de Importación y exportación, puedes traer contenidos en formatos como ENEX (Evernote), Markdown, OneNote y otros. A la inversa, también es posible exportar tus notas a formatos como JEX (propio de Joplin), JSON, PDF, etc., lo que te da una salida de emergencia si algún día decides cambiar de herramienta.

El único caso algo más incómodo es si vienes de aplicaciones muy específicas de tareas como Microsoft To Do, donde el formato no se adapta tan bien al modelo de notas y libretas de Joplin. En estos casos, a veces toca pasar el contenido a mano o usar herramientas intermedias para transformarlo.

Plugins y extensiones para ir un paso más allá​


Joplin no se queda solo en lo que trae de serie; también ofrece un sistema de plugins y complementos externos que amplían la funcionalidad de manera importante. Desde la app de escritorio puedes gestionar estos plugins y añadir los que más te interesen.

Web Clipper para capturar contenido de la web​


El plugin más popular probablemente sea Web Clipper. Al activarlo en las opciones, Joplin abre un puerto local que se comunica con una extensión que instalas en tu navegador. A partir de ahí, puedes enviar contenido de páginas web directamente a Joplin como notas.

Desde la extensión del navegador puedes guardar la página completa, solo el texto sencillo, el fragmento seleccionado, una captura de pantalla o incluso la URL. Además, tienes la opción de convertir el HTML a sintaxis Markdown, lo que se integra muy bien con el modelo de trabajo de Joplin.

En la ventana del Web Clipper, puedes elegir en qué libreta se guardará la nota y qué etiquetas llevará. Una vez seleccionado todo, la envías y al poco aparece en Joplin lista para organizarla o editarla como quieras. Es especialmente útil para quienes recopilan documentación técnica, artículos o tutoriales para leer más tarde.

Email to Note y otros complementos​


Otro complemento interesante es Email to Note, que se integra con Joplin Cloud. En este caso, se te asigna una dirección de correo y todo lo que reenvíes allí se convertirá en una nota dentro de tu libreta “inbox”: el asunto pasa a ser el título de la nota y el cuerpo del correo se convierte en el contenido de la misma.

Para los que trabajan mucho con Jira existe el plugin joplin2jira, que añade una opción “Export to Jira” en la barra de acciones del editor. Lo que hace es convertir la sintaxis en la que has escrito la nota a la sintaxis que espera Jira y copiarla al portapapeles; luego solo tienes que pegarla en la incidencia y se respeta el formato lo mejor posible.

Estos solo son algunos ejemplos; la comunidad crea constantemente nuevos plugins para personalizar aún más la experiencia, desde mejoras de interfaz hasta herramientas de productividad y automatización, lo que convierte a Joplin en una plataforma mucho más flexible de lo que parece a primera vista.

¿Y qué pasa con alternativas como Cryptee?​


En el mundo de las notas cifradas también han ganado fuerza otras soluciones como Cryptee, que destaca por su sencillez, su enfoque en privacidad y su alojamiento en Europa. Cryptee es igualmente de código abierto, ofrece cifrado robusto y una interfaz muy amigable, lo que lleva a algunos usuarios a verla como más fácil de usar que Joplin o Standard Notes.

Su modelo de almacenamiento es claro: 100 MB gratis para siempre, y luego varios planes de pago escalados, por ejemplo 10 GB por 3 € al mes, 400 GB por 9 € al mes y 2000 GB por 27 € al mes. Para quien prefiere una solución más cerrada pero extremadamente simple, Cryptee puede ser una muy buena alternativa.

Aun así, muchos siguen prefiriendo Joplin porque no limita tanto el espacio en su modelo básico, ofrece una personalización brutal y permite elegir dónde alojar tus datos. Si te gusta toquetear la configuración, usar Markdown a fondo, conectar tu propia nube, probar plugins y tener un ecosistema abierto, Joplin suele encajar mejor.

Al final, todo depende del equilibrio que busques entre simplicidad, potencia y control. Para un uso intensivo, con notas largas, cifrado de extremo a extremo, sincronización flexible y un sistema de plugins potente, Joplin sigue siendo una de las mejores opciones en Android y en el resto de plataformas.

Joplin se ha ganado su fama porque combina privacidad real, potencia de organización, edición avanzada y un modelo abierto que te deja elegir la nube, cifrar tus datos y trabajar desde cualquier dispositivo sin pasar por cajas de suscripción obligatorias. Si estás dispuesto a dedicarle un rato a entender la sincronización y ajustar algunos parámetros, se convierte en una herramienta de notas cifradas en Android difícil de superar.

Continúar leyendo...