Convives con el móvil todo el día, pero justo cuando esperas ese correo importante, un mensaje de WhatsApp o un aviso de tu banco, nada aparece en la pantalla. Las notificaciones en Android pueden fallar por montones de motivos distintos y, para colmo, muchas veces el problema está escondido en un ajuste que tocaste sin darte cuenta o que vino así de fábrica.
Si te estás preguntando por qué las notificaciones no llegan en tu Android, no eres la única persona. Entre modos de concentración, ahorro de batería agresivo, permisos en segundo plano y ajustes internos de cada app, es fácil que algo se quede mal configurado. Vamos a repasar, paso a paso, todas las causas frecuentes y cómo resolverlas para que tu móvil vuelva a avisarte de todo lo que de verdad te importa.
Modo No molestar y otros modos que silencian notificaciones
Antes de volverte loco revisando permisos avanzados, conviene mirar lo más obvio: el modo No molestar. Este modo está pensado para silenciar llamadas y avisos cuando quieres tranquilidad, pero si se queda activado sin que te des cuenta, tu teléfono puede estar bloqueando muchas notificaciones sin que haya nada “roto”.
En la mayoría de móviles Android basta con deslizar desde la parte superior de la pantalla para abrir los ajustes rápidos y comprobar si el icono de No molestar está marcado. Si lo ves activado, tócalo para deshabilitarlo y que el móvil vuelva a sonar y mostrar avisos con normalidad. También puedes ir al menú de Ajustes, entrar en Notificaciones > No molestar y ajustar horarios, excepciones o desactivarlo del todo.
También hay que tener en cuenta que algunos fabricantes integran gestos físicos para ese mismo efecto. La opción “Silenciar al girar” permite que el teléfono se calle automáticamente con solo colocarlo boca abajo sobre la mesa. Si sueles dejar el móvil así, es posible que esté activando el silencio sin que caigas en ello.
Para desactivar esta función, entra en Ajustes > Bienestar digital y controles parentales y localiza la opción Silenciar al girar. Asegúrate de que el interruptor está desmarcado si no quieres que el modo silencioso se active al apoyar el móvil boca abajo.
Otra variante es el llamado “Modo sin distracciones” o similares, que muchos móviles incluyen dentro del bienestar digital. Este modo sirve para limitar las aplicaciones que más te roban tiempo y puede bloquear tanto su apertura como sus notificaciones, lo que se traduce en que no te llegue nada de determinadas apps.
Para comprobarlo, ve a Ajustes > Bienestar digital y controles parentales > Modo sin distracciones. Desde ahí podrás ver qué aplicaciones están afectadas por este modo y desmarcar aquellas de las que sí quieres seguir recibiendo notificaciones, como mensajería, correo o apps del trabajo.
Modo descanso y otros ajustes ligados al sueño
Muchos móviles han incorporado un Modo Descanso o “Hora de dormir” pensado para que no estés pendiente de la pantalla por la noche. Normalmente baja el brillo, pone la pantalla en tonos grises y, en numerosos casos, activa automáticamente No molestar durante las horas de sueño.
El problema viene cuando ese Modo Descanso está configurado para activarse todos los días y bloquear notificaciones mientras tanto. Si tu móvil deja de avisarte siempre a partir de cierta hora, es bastante probable que el responsable sea este modo y no un fallo del sistema.
Para revisarlo, entra en Ajustes > Bienestar digital y controles parentales > Modo Descanso. Dentro verás un interruptor que suele llamarse “No molestar durante el modo Descanso”. Desactívalo si quieres seguir recibiendo notificaciones aunque tengas el móvil en modo noche, sabiendo que eso puede hacer que sigas pendiente del teléfono en la cama.
Ten en cuenta que también puedes adaptar los horarios, permitir solo notificaciones de ciertos contactos o apps clave, y dejar bloqueado el resto. Ajustar bien estas excepciones ayuda a que no se te escapen avisos importantes sin renunciar a un poco de paz por la noche.
Configuración de notificaciones de cada aplicación
Cuando el problema solo ocurre con una app concreta, lo más probable es que sus notificaciones estén restringidas bien desde Android o desde las propias opciones internas de la aplicación. Es muy típico en apps de correo como Gmail o en aplicaciones de mensajería.
En Android, puedes gestionar esto desde Ajustes > Notificaciones > Notificaciones de aplicaciones. Ahí verás una lista con las apps que han enviado avisos recientemente y, si pulsas en “Todas las aplicaciones”, tendrás la lista completa instalada en el móvil. Toca en la aplicación problemática y comprueba que el interruptor principal de notificaciones esté activado.
Además de encender o apagar las notificaciones de una app, muchas de ellas se dividen en categorías o canales de notificación. Por ejemplo, un servicio de correo puede tener canales distintos para correos nuevos, promociones, recordatorios, etc. Si un canal concreto está silenciado, los avisos correspondientes no aparecerán aunque el resto sí lo hagan.
Una forma rápida de llegar a estos ajustes es buscar el icono de la app en la pantalla de inicio o en el cajón de aplicaciones, mantenerlo pulsado y tocar en la “i” de información. En ese menú, entra en la sección Notificaciones y revisa que estén activos los canales que te interesan, modificando sonido, prioridad o si pueden aparecer en la parte superior de la pantalla.
No olvides revisar también la configuración interna de la aplicación. Muchas apps de mensajería, correo o redes sociales incluyen su propia sección de notificaciones dentro de su menú de ajustes. En Gmail, por ejemplo, puedes tener activada la recepción de correos pero desactivada la opción de notificación en el móvil, o marcada solo la recepción de avisos “de alta prioridad”.
En el caso concreto de Gmail y otros clientes de correo, es bastante común que dejes de recibir notificaciones sin que deje de llegar el correo, como le sucede a mucha gente con móviles de marcas como OPPO o similares. Si ya has revisado los ajustes de Gmail y todo parece correcto, el problema puede estar en cómo el sistema gestiona la batería y el uso en segundo plano de esa app, como veremos más adelante.
Notificaciones en la pantalla de bloqueo
Otra confusión habitual es pensar que no te llegan notificaciones cuando en realidad sí están entrando, pero no se muestran en la pantalla de bloqueo por cuestión de privacidad o configuración. Si desbloqueas el móvil y ves los avisos en la barra de estado, el problema va por aquí.
Para revisarlo, entra en Ajustes > Notificaciones > Notificaciones en pantalla de bloqueo. En este apartado podrás elegir si quieres mostrar todas las notificaciones, solo algunas (por ejemplo, ocultando el contenido) o ninguna. Si está seleccionado “No mostrar notificaciones”, tu móvil seguirá recibiéndolas, pero no verás nada hasta que lo desbloquees.
Según la marca, también puedes elegir si se muestran iconos, contenido completo, solo el emisor del mensaje o si se oculta el texto. Si compartes el móvil o no quieres que se lean mensajes privados desde la pantalla bloqueada, puedes dejar activadas las notificaciones pero ocultar su contenido, manteniendo el aviso visual de que ha llegado algo.
Historial de notificaciones y gestión rápida
En muchas versiones recientes de Android existe una función muy útil: el historial de notificaciones. Gracias a ella, puedes ver qué avisos han llegado durante el día, incluso si los has descartado sin querer, y desde ahí controlar cómo se comportan en el futuro.
Para comprobar si tu dispositivo dispone de esta función, entra en Ajustes > Notificaciones y busca el apartado Historial de notificaciones. Si lo activas, podrás ver notificaciones pospuestas, cerradas recientemente y un registro de los avisos recibidos durante el día.
Desde ese historial es posible mantener pulsado sobre una notificación reciente o de las últimas 24 horas para acceder directamente a sus ajustes. De esta forma, puedes cambiar el comportamiento de una app sin tener que ir buscándola a mano en la lista general, algo muy práctico cuando no recuerdas qué aplicación generó un aviso concreto.
Ten presente que no todos los móviles ni todas las versiones de Android incluyen esta función de serie. Si en el menú de notificaciones no ves ninguna referencia al historial, es probable que tu versión de Android sea más antigua o que el fabricante haya decidido no incluirla.
Otra vía rápida para gestionar avisos es hacerlo sobre la propia notificación cuando aparece. Si deslizas hacia abajo la barra de notificaciones y mantienes pulsado un aviso concreto, suele aparecer un botón de Configuración o un icono de rueda dentada.
Al tocar ahí, podrás desactivar todas las notificaciones de esa app o solo las de ese tipo, así como permitir o bloquear funciones como las burbujas flotantes. Es fácil que, al intentar “quitar ruido”, hayas desactivado más de lo que querías desde ese menú, así que merece la pena revisarlo si notas que una app ha dejado de avisar de repente.
Permisos y comportamiento en segundo plano
Para que las notificaciones lleguen en tiempo real, las aplicaciones necesitan mantener cierta actividad en segundo plano y poder usar datos móviles o Wi‑Fi incluso cuando no están abiertas. Si el sistema impide eso, los avisos se demoran o no aparecen hasta que abres la app manualmente.
Un primer ajuste clave está en los datos en segundo plano. Mantén pulsado el icono de la aplicación en la pantalla de inicio, toca en la “i” y entra en Datos móviles y Wi‑Fi. Ahí debes comprobar que la opción “Datos en segundo plano” está activada, para que la app pueda conectarse a Internet sin necesidad de que la tengas abierta.
Otra función de Android que puede afectar es la de pausar apps que no usas. Con ella, el sistema congela aplicaciones que llevan tiempo sin abrirse, revoca algunos permisos, limpia archivos temporales y, por supuesto, corta sus notificaciones. Es una buena herramienta de mantenimiento automático, pero puede jugar en tu contra con apps que usas poco pero de las que quieres avisos puntuales.
De nuevo, desde la información de la aplicación (pulsación larga sobre el icono y “i”) puedes buscar el ajuste Pausar actividad de la aplicación si no se usa. Desactiva ese interruptor si quieres que esa app siga funcionando en segundo plano aunque no la abras con frecuencia.
En algunos fabricantes, además, existe una lista de aplicaciones “protegidas” o “bloqueadas” para que no se cierren en segundo plano. Normalmente se accede deslizando hacia arriba para ver las apps recientes, buscando la que quieres mantener y tocando en los tres puntos o un candado para marcarla como bloqueada. Así evitas que el sistema la cierre y deje de mandar notificaciones.
Ahorro de batería y optimizaciones agresivas por marca
Uno de los grandes culpables de que las notificaciones no lleguen en Android es el famoso ahorro de batería y las optimizaciones extra que añaden muchos fabricantes. Para alargar la autonomía, algunos sistemas cortan las conexiones en segundo plano, detienen procesos o impiden que las apps se despierten cuando llega un aviso.
El ahorro de batería estándar de Android suele ser menos agresivo, pero aun así afecta. Desde Ajustes > Batería > Ahorro de batería puedes ver si lo tienes activo. Cuando está encendido, el sistema limita la actividad en segundo plano y puede retrasar notificaciones, además de desactivar servicios de localización y sincronización. Si quieres recibir avisos al instante, lo mejor es desactivarlo, especialmente cuando aún tienes batería suficiente.
En móviles con Android 6.0 Marshmallow o superior existe además el modo Doze, que optimiza el consumo cuando el dispositivo lleva tiempo en reposo. Dentro de la configuración de batería suele haber un apartado de “Optimización de batería” donde puedes excluir aplicaciones concretas. Asegúrate de que las apps de las que necesitas avisos inmediatos estén marcadas como “no optimizadas”.
Luego están las capas de personalización que van un paso más allá. Marcas como Samsung, Huawei, Xiaomi, OnePlus, Lenovo y otras añaden sus propios sistemas de ahorro que muchas veces son bastante agresivos. Si usas una app como SoyMomo, un cliente de correo o cualquier servicio que dependa de avisos push constantes, estos sistemas pueden impedir que se vuelva a iniciar al llegar la notificación.
En Samsung, por ejemplo, puedes desactivar optimizaciones entrando en Ajustes > Aplicaciones, pulsando en los tres puntos > Acceso especial > Optimizar uso de batería. Cambia el filtro a “Todas las aplicaciones”, busca la app en cuestión y desmarca la optimización para ella. Además, en Ajustes > Cuidado del dispositivo > Batería, desde los tres puntos accedes a Ajustes y puedes desactivar opciones como Optimizar ajustes que aprietan demasiado.
En Huawei, la ruta suele pasar por Ajustes > Aplicaciones. Entra en la app concreta y revisa tanto la gestión de notificaciones (asegúrate de que “Permitir notificaciones” está activo y que las notificaciones en pantalla de bloqueo están en “Mostrar”) como los detalles del consumo de energía. Dentro de “Inicio de aplicaciones” suele haber una opción de “Gestionar automáticamente” que conviene activar para que el sistema permita a la app seguir funcionando correctamente.
Si tienes un Lenovo, suele existir un menú de Energía > Aplicaciones en segundo plano dentro de Ajustes. Ahí debes localizar la aplicación problemática y asegurarte de que tiene habilitado el inicio automático o la ejecución en segundo plano, para que el sistema no la cierre cuando no la estás usando.
En el caso de Xiaomi, el camino más habitual es Ajustes > Seguridad > Permisos > Inicio automático. Busca la app que te interesa y marca su interruptor de inicio automático para que MIUI no la bloquee. También conviene revisar en Ajustes > Batería que no esté en la lista de apps restringidas.
Con OnePlus, ve a Ajustes > Aplicaciones, toca en el icono de rueda dentada y entra en Inicio automático de aplicaciones. Verifica que la aplicación de la que necesitas notificaciones aparezca activa en esa lista, para que OxygenOS no la cierre sin más.
Como ves, cada marca coloca estos ajustes en un sitio y con un nombre, pero la idea es la misma: decirle al sistema que ciertas aplicaciones no se tocan, que pueden iniciarse solas y permanecer activas en segundo plano aunque el móvil intente ahorrar energía.
Revisar y restablecer ajustes de aplicaciones
Si después de revisar modos, notificaciones, batería y permisos sigues sin dar con el problema, queda un as bajo la manga: restablecer las preferencias de todas las aplicaciones sin borrar tus datos personales. Es una forma de volver a la configuración por defecto de permisos, restricciones en segundo plano y notificaciones.
Este ajuste suele encontrarse en Ajustes > Sistema, al final del todo, en un apartado llamado algo parecido a Opciones de restablecimiento. Dentro, busca “Restablecer ajustes de aplicaciones” o similar. Al ejecutarlo, Android devolverá a su estado inicial las preferencias de todas las apps: permisos, restricciones de batería, uso en segundo plano y notificaciones.
Lo bueno es que este proceso no desinstala aplicaciones ni borra tus datos (fotos, archivos, conversaciones, etc.), solo revierte cambios de configuración que a veces se han ido acumulando con el tiempo. Es especialmente útil si has trasteado mucho con los ajustes o si una actualización del sistema ha dejado comportamientos raros.
Actualizar aplicaciones y sistema operativo
No hay que olvidar el factor actualizaciones. Muchas veces, un fallo concreto con las notificaciones de una app se debe a un bug que el desarrollador corrige en una versión posterior. Si llevas tiempo sin actualizar, puede que el problema ya esté solucionado y no lo sepas.
Abre Google Play Store, toca tu foto de perfil y entra en Gestionar apps y dispositivo. En la sección de actualizaciones verás si hay versiones nuevas disponibles. Puedes pulsar en Actualizar todo o, si lo prefieres, en Ver detalles para revisar una a una e instalar solo las que te interesen.
Del mismo modo, mantener Android actualizado es fundamental. Los fabricantes lanzan parches de seguridad y mejoras que corrigen errores internos del sistema, algunos de ellos relacionados con las notificaciones y la compatibilidad con apps modernas. Si tu teléfono lleva tiempo sin recibir actualizaciones, ciertas aplicaciones pueden empezar a comportarse de forma extraña.
Para comprobarlo, entra en Ajustes > Sistema y busca el apartado Actualizaciones de software o “Actualización del sistema”. Desde ahí podrás buscar nuevas versiones, descargarlas e instalarlas cuando estén disponibles. Es recomendable hacerlo con buena batería y, si puede ser, conectado al cargador.
Cuando las notificaciones no llegan en Android casi nunca se trata de un solo culpable, sino de una combinación de modos de silencio, ajustes de cada app, restricciones de batería y permisos en segundo plano que se van apilando. Revisando con calma los modos No molestar y Descanso, la configuración de notificaciones, el historial, los datos en segundo plano, las optimizaciones de batería (incluidas las específicas de cada marca) y manteniendo sistema y aplicaciones al día, es muy raro que no des con la causa. Una vez todo encaja, el móvil vuelve a avisarte como debe y tú recuperas el control sobre qué quieres que suene, qué se muestra en la pantalla y qué se queda en silencio. Si lo que buscas es reducir el “ruido” de avisos molestos, también puedes aprender a desactivar notificaciones con anuncios sin afectar a las alertas importantes.
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