La primera vez que le di una oportunidad a la saga Silent Hill fue el año pasado cuando tuve la posibilidad de probar durante unas cuantas horas Silent Hill f, aunque tampoco es que tuviera mayor interés en meterme de lleno en la saga debido a que los juegos de terror y yo… no somos muy buenos amigos, la verdad. Razón de más para que me echara un poco para atrás el querer ver la película Return to Silent Hill que se acaba de estrenar, pero también he de reconocer que no le había seguido la pista desde que se presentó.
Cuando sabía que iba a ir a verla, rápidamente le eché un ojo a su tráiler más reciente y lo primero que pensé fue: "Esto no tiene pinta de dar ningún miedo", lo que es algo que juega en su contra si precisamente se trata de un largometraje de terror psicológico. Además, viendo lo mal paradas que salieron sus predecesoras, la situación no auguraba nada bueno, pero aun así le quise dar un voto de confianza creyendo que a la tercera llegaría la vencida. Spoiler: no fue así.
No soy de los que ha jugado al Silent Hill 2 original, que es el título que toma como referencia esta cinta, aunque sí que he visto numerosas secuencias y sobre todo a sus criaturas principales, que también son las que desfilan en algún que otro momento de esta película. Partiendo de esta base, no voy a centrarme tanto en si es una buena o mala adaptación (que por lo que me han contado se ha quedado bastante lejos de lograrlo), sino qué tal es como película en sí, y lo cierto es que me dejó completamente frío casi todo el rato.
Como no pretendo destripar todo lo que ocurre, simplemente me limitaré a contar lo principal. Por causas del destino, el protagonista, James Sunderland, acaba conociendo a una chica llamada Mary Crane y ambos acaban locamente enamorados en cuanto cruzan un par de frases, aunque la trama no tarda en dar un salto en el tiempo y se descubre que ella ha fallecido. Debido a este acontecimiento tan trágico, James no es capaz de seguir adelante y lleva una vida sumida en la angustia y en la tristeza por haber perdido a quien era el amor de su vida.
Sin embargo, acaba recibiendo una carta que supuestamente corresponde a Mary y le pide que regrese a Silent Hill, el pueblo en el que vivieron cuando comenzaron su relación. Sin dudarlo ni un solo instante, se desplaza hasta allí y es momento cuando todo se convierte en un sinsentido constante. A lo largo de los prácticamente 70-80 minutos que quedan por delante, la película es una continua persecución tras otra por parte de criaturas espeluznantes. Además, estas partes se ven mezcladas por flashbacks que cuentan cómo era la relación entre James y Mary.
Lo peor de todo es que estas secuencias, aunque vienen bien para entender mejor qué les ocurrió a ambos, rompen por completo con el ritmo y la tensión que intenta transmitir la película, provocando que no lo consiga en absoluto. Son excesivamente largas y en algunos casos demasiado innecesarias. Tan pronto estás presenciando un lugar sombrío que parece sacado del mismísimo infierno como de pronto te muestran una pradera con flores por todas partes iluminadas por el día más soleado que uno se pueda imaginar.
Eso sí, también he de admitir que la ambientación está lograda de una forma soberbia. Ese es sin duda su punto más fuerte, porque los momentos en los que te muestran el lado más oscuro de Silent Hill parece que están sacados enteramente de la peor de las pesadillas. Para transmitir esa misma sensación, hay que alabar el trabajo que ha realizado el compositor de la serie, Akira Yamaoka, pero también el aspecto tan aterrador con el que figuran las siniestras enfermeras, una horda de bichos que parece que no para de multiplicarse y, por encima de todos, el imponente Pyramid Head.
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Cuesta entender por qué no se ha depositado el mismo mimo con el resto de apartados de la película cuando tienes estos detalles están tan cuidados y logrados. Sobre todo porque hay infinidad de acontecimientos que no hay por dónde cogerlos o encontrarles una explicación lógica. Por ejemplo, hay un personaje del juego original que aquí se limita a hacer un simple cameo que es de lo más absurdo, mientras que las vestimentas de otros personajes parecen más un disfraz que una ropa auténtica.
En líneas generales, me quedé más tiempo esperando un momento impactante, algo que me dejara boquiabierto o un giro de guion inesperado. Algo que me demostrara que la película se reservaba una gran sorpresa, pero ni hubo momentos de tensión ni inolvidables. Para pasar el rato sin más, puede tener un pase, pero en absoluto se convertirá en una de las mejores películas del año y mucho menos de las adaptaciones más excelentes de un videojuego.
Aunque el director francés Christophe Gans ha intentado redimirse tras los malos resultados de la primera película de Silent Hill, se ha quedado lejos de cumplir las expectativas con Return to Silent Hill. Una lástima teniendo en cuenta que el material del que se partía ya era soberbio y el resultado final se haya quedado tan vacío, lo que nos ha dejado con una película que acaba dando miedo, sí, pero por ver cómo una ambientación y banda sonora excelentes se desperdician en un guion que no tiene ni pies ni cabeza. Una adaptación que ha olvidado que, para causar un gran terror psicológico, al menos debe de tener alma.
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La noticia Return to Silent Hill es una adaptación absolutamente aterradora, pero por las razones equivocadas fue publicada originalmente en Vida Extra por Sergio Cejas (Beld) .
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