Cuando supimos por primera vez de Pokémon Pokopía el hype fue épico por fin un spin-off exclusivo para Switch 2 que mezcla Pokémon con estilo de juego Animal Crossing, anunciado en septiembre como un crossover al puro estilo Animal Crossing, te mete en la piel de un Ditto humanoide para recolectar bayas, cultivar huertos y transformar terrenos baldíos en paraisos Pokémon llenos de vida. El juego se lanza el 5 de marzo de 2026, con precio oficial de 69,99 € y reservas digitales ya abiertas en eShop.
Peeeeero… Nintendo solo una bomba inesperada: Game Key Card confirmada. Solo 10 GB de descarga obligatoria (que caben de sobra en un cartucho estándar de 16 GB), pero una tarjeta “vacía” que actúa como llave digital y debe quedarse insertada para jugar siempre. Es la primera vez que un juego publicado por Nintendo (desarrollado por Koei Tecmo, pero con sello oficial de The Pokémon Company y Nintendo) usa este formato, rompiendo la promesa de mayo 2025 de Doug Bowser:
El escándalo estalló el 11 de noviembre: la boxart japonesa filtrada por Serebii acumuló 2.400 likes en X en minutos y Pokopía se coló en tendencia española por unas horas. En Reddit la sensación es unánime: si esto pasa con Pokémon, nada está a salvo lo mismo que se han comentato algunos usuarios en Nintenderos.
Porque hasta ahora las Game Key Cards eran cosa exclusiva de third-party. Nintendo había jurado lealtad al cartucho completo para sus sagas, pero Pokopía cruza la línea con un juego de 10 GB que no necesita esto. Si el experimento sale bien (es decir, si las ventas digitales y Key Card arrasan), no habrá ninguna razón económica para que Mario Kart World, Donkey Kong Bananza o cualquier DLC grande de 2026 no sigan el mismo camino.
Lo más probable (65-70 %) es que las ventas digitales y Key Card de Pokopía arrasen, porque Pokémon vende millones aunque salga en papel de fumar. Si eso ocurre, Nintendo interpretará que “la gente lo acepta” y el formato se normalizará en first-party. Mario, Zelda y el resto caerán tarde o temprano.
Hay un 20-25 % de posibilidades de que quede limitado a spin-offs y experimentos si el físico de Pokopía vende fatal (como ya le pasó a Puyo Puyo Tetris 2S). Y solo un 10-15 % de que Nintendo dé marcha atrás por completo, algo que solo ocurrirá si el boicot es masivo y las ventas físicas se hunden por debajo del 30 %.
Nintendo ya hizo encuestas masivas en julio y agosto de 2025 sobre las Game Key Cards. El rechazo existió, pero no fue abrumador. Para ellos eso significa “verde”. Y si encima Pokémon demuestra que pueden vender millones con este sistema… no habrá vuelta atrás podráimos decir que es un juego que sale para «testear» entre otras cosas. Pokopía no es solo un juego cozy de granja es el test definitivo.
Si pasa la prueba, el cartucho físico tradicional en Nintendo podría morir poco a poco y si fracasa estrepitosamente, quizá todavía podamos salvarlo… en Marzo de 2026 dirá la última palabra. Y la decisión, queramos o no, también está en nuestras manos.
Continúar leyendo...
Peeeeero… Nintendo solo una bomba inesperada: Game Key Card confirmada. Solo 10 GB de descarga obligatoria (que caben de sobra en un cartucho estándar de 16 GB), pero una tarjeta “vacía” que actúa como llave digital y debe quedarse insertada para jugar siempre. Es la primera vez que un juego publicado por Nintendo (desarrollado por Koei Tecmo, pero con sello oficial de The Pokémon Company y Nintendo) usa este formato, rompiendo la promesa de mayo 2025 de Doug Bowser:
“No planes para títulos desarrollados por nosotros”.
El escándalo estalló el 11 de noviembre: la boxart japonesa filtrada por Serebii acumuló 2.400 likes en X en minutos y Pokopía se coló en tendencia española por unas horas. En Reddit la sensación es unánime: si esto pasa con Pokémon, nada está a salvo lo mismo que se han comentato algunos usuarios en Nintenderos.
¿Por qué Pokopía es el “paciente cero” y no un caso aislado?
Porque hasta ahora las Game Key Cards eran cosa exclusiva de third-party. Nintendo había jurado lealtad al cartucho completo para sus sagas, pero Pokopía cruza la línea con un juego de 10 GB que no necesita esto. Si el experimento sale bien (es decir, si las ventas digitales y Key Card arrasan), no habrá ninguna razón económica para que Mario Kart World, Donkey Kong Bananza o cualquier DLC grande de 2026 no sigan el mismo camino.
Las voces de desarrolladoras que lo defienden las game key cards
- Square Enix (Final Fantasy VII Remake Intergrade, también en Key Card el 22 de enero): “Es la única forma de traer ports AAA con calidad PS5 y cargas instantáneas”.
→ Noticia completa aquí - Ex-desarrollador de Capcom (Masachika Kawata): “Nintendo no lo hace por codicia. Lo hace para proteger a toda la industria: frenar la piratería asiática, mantener precios estables con la inflación y garantizar relanzamientos futuros sin depender de memorias físicas cada vez más caras”.
→ Entrevista completa aquí
¿Qué puede pasar realmente?
Lo más probable (65-70 %) es que las ventas digitales y Key Card de Pokopía arrasen, porque Pokémon vende millones aunque salga en papel de fumar. Si eso ocurre, Nintendo interpretará que “la gente lo acepta” y el formato se normalizará en first-party. Mario, Zelda y el resto caerán tarde o temprano.
Hay un 20-25 % de posibilidades de que quede limitado a spin-offs y experimentos si el físico de Pokopía vende fatal (como ya le pasó a Puyo Puyo Tetris 2S). Y solo un 10-15 % de que Nintendo dé marcha atrás por completo, algo que solo ocurrirá si el boicot es masivo y las ventas físicas se hunden por debajo del 30 %.
El precedente de la encuesta que asusta
Nintendo ya hizo encuestas masivas en julio y agosto de 2025 sobre las Game Key Cards. El rechazo existió, pero no fue abrumador. Para ellos eso significa “verde”. Y si encima Pokémon demuestra que pueden vender millones con este sistema… no habrá vuelta atrás podráimos decir que es un juego que sale para «testear» entre otras cosas. Pokopía no es solo un juego cozy de granja es el test definitivo.
Si pasa la prueba, el cartucho físico tradicional en Nintendo podría morir poco a poco y si fracasa estrepitosamente, quizá todavía podamos salvarlo… en Marzo de 2026 dirá la última palabra. Y la decisión, queramos o no, también está en nuestras manos.
Continúar leyendo...