Noticia Solo llamadas de emergencia en el móvil: causas y soluciones

Solo llamadas de emergencia en móviles


Ver en la pantalla del móvil el aviso de «Solo llamadas de emergencia» suele ponernos en alerta al instante. El teléfono enciende, parece funcionar con normalidad, pero no deja llamar a nadie ni usar datos móviles y solo permite contactar con los servicios de emergencia. Aunque impone respeto, este mensaje es más común de lo que parece y, en la mayoría de los casos, tiene arreglo sin drama.

Este aviso significa que el dispositivo no ha conseguido registrarse en la red móvil de tu operador, aun cuando detecta antenas cercanas. Es decir, «ve» señal, pero no puede autenticarse con tu compañía. Las razones van desde un simple despiste con el modo avión o el PIN, hasta problemas con la tarjeta SIM, fallos de configuración, averías de la red o incluso daños físicos en el móvil. Vamos a repasar, paso a paso, todas las causas posibles y las soluciones más eficaces para que vuelvas a tener cobertura completa.

¿Qué significa realmente «Solo llamadas de emergencia»?​


Cuando aparece este mensaje, el teléfono te está indicando que no tiene servicio con tu red habitual, pero sí puede engancharse a cualquier red disponible únicamente para permitir llamadas a los números de emergencia (como el 112 o 911, según el país). El móvil no está necesariamente roto, simplemente no está autorizado a usar la red de tu operador en ese momento.

En la práctica, esto se traduce en que no podrás hacer llamadas normales, enviar SMS ni usar datos móviles, aunque veas barras de cobertura o el icono de señal. El sistema reserva el acceso exclusivamente para emergencias, por seguridad. Puede ocurrir en móviles Android, iPhone y prácticamente en cualquier marca, ya que depende de la conexión con la red, no del fabricante.

Causas más habituales del mensaje «Solo llamadas de emergencia»​


Solo llamadas de emergencia


Detrás de este aviso pueden esconderse muchos motivos diferentes, desde los más tontos hasta problemas serios. Conviene repasarlos de forma ordenada para no volverse loco probando cosas al azar y poder descartar causas poco a poco.

1. Falta de señal o cobertura insuficiente​


La explicación más simple suele ser la correcta: estás en una zona con cobertura prácticamente nula o muy débil. Garajes subterráneos, ascensores, túneles, algunas zonas rurales, playas alejadas o edificios con paredes muy gruesas pueden bloquear la señal.

En estas situaciones el móvil puede ver alguna antena, pero no logra establecer una conexión estable con tu operador. Por eso, se queda limitado a emergencias. Cuando te mueves unos metros, subes a la calle o cambias de zona, normalmente la señal vuelve y el mensaje desaparece solo.

2. Problemas con la tarjeta SIM​


Otra causa muy frecuente es que la tarjeta SIM esté mal colocada, sucia, doblada o directamente dañada. Si cambias mucho la SIM de un móvil a otro, la recortaste en su día o lleva muchos años contigo, es más fácil que aparezcan problemas.

Una SIM que no hace buen contacto puede provocar que el teléfono no la reconozca bien o la detecte de forma intermitente. En esos ratos en los que el móvil «pierde» la SIM, aparece el mensaje de solo llamadas de emergencia o incluso el clásico aviso de «Sin tarjeta SIM».

Además, algunos dispositivos muestran información clara en los ajustes; desde el menú de configuración puedes revisar el estado de la tarjeta SIM (intensidad de señal, red, si el servicio está activo, etc.). Si ahí aparece como inactiva, sin red o con errores, el problema probablemente esté en la propia tarjeta.

3. Tarjeta SIM inactiva, bloqueada o sin PIN​


No basta con que la SIM esté físicamente bien colocada: también debe estar activada y correctamente desbloqueada. Si la línea está recién dada de alta, si has hecho una portabilidad reciente o si has cambiado de operadora, puede que la SIM aún no esté plenamente activa en la red.

Otro clásico es olvidarse del código PIN. Si al encender el móvil no introduces el PIN (o lo introduces mal varias veces y pasas a necesitar el PUK), el teléfono no tendrá acceso a la red móvil y solo te dejará hacer llamadas de emergencia, aunque puedas usar WiFi sin problemas.

También puede ocurrir lo contrario: que hayas desactivado la petición de PIN en el pasado y ahora el teléfono ni siquiera te lo pida al iniciar, pero la tarjeta tenga algún problema de bloqueo desde la operadora. En estos casos, conviene entrar a los ajustes de Seguridad o Bloqueo de tarjeta SIM para revisar si está todo en orden o volver a activar/desactivar el PIN.

4. Configuración de red incorrecta​


En muchas ocasiones el fallo viene de una mala configuración interna del móvil: el tipo de red elegido, el operador seleccionado o la forma en que se conecta a las antenas. Cualquier ajuste incorrecto puede impedir que el dispositivo se registre correctamente en la red, aunque esté justo debajo de una antena.

Algunos ejemplos habituales son tener fijado un modo de red incompatible con la zona (por ejemplo, solo 3G en una zona donde prácticamente todo es 4G/5G), o al revés, estar forzando 5G en un lugar donde apenas llega 3G. También puede que el teléfono no tenga activado el modo automático de selección de red y esté intentando engancharse a un operador incorrecto o antiguo.

Si sospechas que el problema es un fallo de registro, en Android hay guías prácticas para solucionar problemas de registro en la red que te pueden orientar paso a paso.

5. Modo avión activado sin darte cuenta​


Parece una tontería, pero el modo avión es responsable de muchos quebraderos de cabeza. Es muy fácil activarlo por error con un gesto o al tocar el panel de accesos rápidos, y al hacerlo se desactivan por completo la red móvil, el WiFi y el Bluetooth (salvo que vuelvas a activarlos manualmente).

Si tienes el modo avión encendido, el móvil no se conectará a ninguna red celular. En algunos modelos, aun así, puede seguir mostrando el mensaje de solo llamadas de emergencia, lo que confunde bastante. Basta con abrir la barra de notificaciones o el centro de control y deshabilitar el icono del avión para recuperar la red. Si sueles activarlo por error, considera configurar un modo especial en tu Android para evitar activaciones accidentales.

6. Fallos o caídas de la red del operador​


A veces el problema no es tu móvil, ni tu SIM, ni tu configuración: es la propia compañía. Las operadoras realizan mantenimientos, cambios de antenas o sufren averías puntuales que pueden dejar sin servicio a una zona completa durante minutos u horas.

En estos escenarios, verás el mensaje de solo llamadas de emergencia y no servirá de mucho tocar ajustes. Lo más práctico es comprobar si otras personas con tu misma compañía tienen el mismo problema, mirar en redes sociales (Twitter/X es muy útil para ver quejas en tiempo real) o llamar a la operadora desde otro teléfono para confirmar si hay una incidencia general.

7. Línea suspendida, prepago sin saldo o bloqueos administrativos​


Otro motivo menos técnico y más «de papeleo» es que tu línea esté parcialmente cortada por la operadora. Esto pasa si tienes facturas pendientes, si hay algún problema con un pago a plazos del terminal, si estás en pleno proceso de portabilidad o si tu línea de prepago lleva demasiado tiempo sin recarga.

En bastantes casos la compañía permite que el móvil siga haciendo únicamente llamadas de emergencia, pero desactiva el resto de servicios de voz y datos. También puede ocurrir que la SIM esté asociada a un teléfono reportado como robado y el operador decida bloquear el IMEI en su base de datos, dejando el dispositivo prácticamente inservible para cualquier línea de esa red.

8. Roaming deshabilitado al viajar al extranjero​


Si el problema aparece justo cuando aterrizas en otro país, casi seguro que el origen está en el roaming o itinerancia de datos. Aunque tu tarifa incluya uso en el extranjero, debes tener activado el roaming tanto en tu compañía como en el propio teléfono.

Sin esa itinerancia habilitada, tu móvil verá antenas de otros operadores, pero no podrá registrarse en ninguna red extranjera, por lo que se quedará bloqueado en el modo de solo llamadas de emergencia. Además, muchas veces es necesario reiniciar el dispositivo al llegar al país para que se negocie correctamente la conexión.

9. Carcasa, bandeja SIM o daños físicos en el teléfono​


No todo es software: los problemas físicos también cuentan. Algunas fundas gruesas o con elementos metálicos incorporados pueden empeorar notablemente la cobertura. Al quitarlas, en cuestión de segundos, suele mejorar la señal.

También puede dañarse la propia bandeja donde insertas la tarjeta SIM. Un golpe, una caída o meter a presión la aguja pueden deformarla ligeramente y hacer que la tarjeta no haga buen contacto. Cuando ni tu SIM ni otras tarjetas funcionan en tu móvil, pero tu SIM sí va bien en otro teléfono, es cuando hay que sospechar de la bandeja o de la antena interna.

Si el dispositivo se ha mojado, se ha llevado un buen golpe o ha empezado a dar problemas justo tras una caída, es muy posible que la antena, el módulo de radio o algún componente de la placa se hayan resentido. En este escenario, poco vas a resolver desde casa más allá de pruebas básicas.

10. Inhibidores de señal y zonas con restricción de comunicaciones​


Existen lugares donde la señal se bloquea de forma intencionada mediante inhibidores de frecuencia. Suele pasar cerca de comisarías, edificios oficiales, eventos de alto riesgo, cárceles o determinados recintos donde se quiere evitar el uso de móviles para activar dispositivos de forma remota o coordinar actividades.

Si estás cerca de uno de estos puntos, notarás que el móvil pierde la red normal y solo permite llamadas de emergencia, aunque a simple vista no haya edificios que bloqueen la señal. En estos casos no hay nada que puedas hacer salvo alejarte unos cientos de metros y esperar a que la cobertura regrese.

11. Errores de software, actualizaciones pendientes y apps conflictivas​


Otra posibilidad es que el problema venga de dentro del propio sistema: una actualización a medio instalar, un bug del firmware, ajustes de red corruptos o incluso una app que se haya puesto demasiado «mandona» con los permisos.

Algunas aplicaciones de seguridad, VPN, gestión de red o incluso APKs instaladas desde sitios dudosos pueden interferir con la gestión de llamadas o con la conexión de datos, provocando comportamientos raros, entre ellos que el móvil pierda el registro en la red y quede solo para emergencias.

Cuando se acumulan muchas actualizaciones sin aplicar o el sistema hace tiempo que no se reinicia, también aumentan las probabilidades de fallos de este tipo. Mantener el software al día y hacer un reinicio periódico ayuda a evitar conflictos internos.

12. Bloqueo por IMEI o posible móvil robado​


Si has comprado el teléfono de segunda mano, en webs de anuncios o en sitios de dudosa reputación, cabe la posibilidad de que el dispositivo tenga el IMEI bloqueado por robo o pérdida. En ese caso, al intentar conectarse a la red, la operadora lo rechaza y el terminal se queda sin servicio, aunque detecte antenas.

Para comprobarlo puedes marcar en el teléfono el código *#06#, apuntar el número IMEI que aparezca y consultarlo con tu compañía. Ellos te podrán decir si figura como bloqueado en su base de datos. Si es así, lamentablemente poco podrás hacer salvo intentar resolverlo con el vendedor o con la marca si procede.

13. Ataque cibernético o malware en el dispositivo​


Aunque no es lo más habitual, tampoco es ciencia ficción: un virus, una app maliciosa o un acceso no autorizado al móvil pueden cambiar ajustes de red, bloquear llamadas o modificar permisos de forma que el teléfono termine funcionando solo para emergencias.

Si has instalado recientemente APKs de repositorios no oficiales, apps que piden permisos extraños o notas comportamientos raros (llamadas que se cortan, ajustes que cambian solos, anuncios invasivos), conviene hacer un análisis con un antivirus de confianza, revisar las apps instaladas y desinstalar cualquier aplicación sospechosa. También es recomendable proteger tu móvil con soluciones de seguridad fiables para evitar este tipo de problemas.

Soluciones básicas y ajustes que debes probar​


Antes de entrar en medidas drásticas, lo sensato es ir de menos a más. La gran mayoría de los casos se resuelven con unas cuantas comprobaciones sencillas que puedes hacer tú mismo sin perder datos ni garantía.

1. Reinicia el móvil y juega con el modo avión​


Lo primero es siempre lo más simple: un reinicio del dispositivo. Apaga el móvil por completo, espera unos segundos y vuelve a encenderlo. Esto limpia procesos bloqueados y obliga al teléfono a negociar de nuevo la conexión con la red.

Un truco muy efectivo es combinarlo con el modo avión: activa el modo avión desde el panel de accesos rápidos, espera unos segundos, reinicia el móvil con el modo avión activado y, cuando haya arrancado del todo, desactívalo. Este proceso fuerza una reconexión limpia con las antenas y a menudo hace desaparecer el mensaje de solo llamadas de emergencia.

2. Revisa la tarjeta SIM: posición, limpieza y pruebas cruzadas​


El siguiente paso es comprobar a fondo la SIM. Apaga el móvil, extrae la bandeja y revisa que la tarjeta esté bien alineada, sin dobleces ni golpes visibles. Pásale suavemente una goma de borrar limpia por la zona dorada (los pines) para quitar suciedad o grasa, sin apretar demasiado.

Después, vuelve a colocarla asegurándote de que encaja perfectamente en la bandeja y que esta entra recta en el teléfono, sin forzar. Una vez encendido, introduce el PIN si lo pide y observa si la red vuelve a la normalidad.

Si sigues igual, haz una prueba cruzada: pon tu SIM en el teléfono de otra persona y mete en tu móvil la SIM de ese amigo o familiar. Si tu tarjeta tampoco funciona en el otro dispositivo, casi seguro que está dañada o bloqueada y necesitas un duplicado de tu operadora. Ahora bien, si la otra SIM tampoco funciona en tu móvil, el fallo apunta a la bandeja, la antena o la placa del dispositivo.

3. Comprueba cobertura y prueba sin funda​


Colócate en un lugar lo más abierto posible: cerca de una ventana, en la calle o en una zona alta. Observa las barras de señal y, si puedes, pregunta a alguien cercano con tu misma compañía si tiene buena cobertura en ese punto.

Aprovecha también para quitar la carcasa o funda que lleves puesta, sobre todo si tiene partes metálicas, imanes o es especialmente gruesa. Notarás en seguida si la señal mejora tras retirarla. En entornos complicados (rurales, edificios blindados, estaciones subterráneas) quizá tengas que moverte un poco hasta que las barras de cobertura empiecen a subir poco a poco. En zonas muy remotas existen servicios como el SOS por satélite que pueden ayudar en casos extremos.

4. Ajusta el tipo de red y el operador en Android e iPhone​


Es fundamental comprobar que el móvil está usando la configuración de red adecuada. En Android, ve a los Ajustes y entra en el apartado de Conexiones, Red móvil o Wi‑Fi e Internet (el nombre cambia según la marca). Ahí encontrarás las opciones de SIM y red, donde deberías dejar activado el modo de red preferida en automático con 4G o 5G si tu móvil lo soporta.

Dentro de ese mismo menú deberías ver el apartado de Operadores de red. Lo recomendable es mantener activada la selección automática, pero si tienes problemas, puedes desactivarla un momento y elegir manualmente tu operador en la lista. A veces, forzar esta búsqueda manual hace que el teléfono vuelva a registrarse correctamente.

En iPhone, entra en Ajustes > Datos móviles y revisa opciones como Voz y datos, selección de red y Llamadas Wi‑Fi. Deja la selección de red en automática, prueba a desactivar temporalmente las llamadas Wi‑Fi si las tienes activadas y asegúrate de estar usando el modo de red compatible con tu operador y tu zona.

Si sospechas que el problema viene de la red más alta (por ejemplo, 5G inestable), puedes fijar temporalmente un modo inferior: bajar de 5G a 4G o incluso a 3G para ver si así recuperas servicio. No es lo ideal a largo plazo, pero puede sacarte del apuro en zonas con mala cobertura de las redes más modernas.

5. Habilita el roaming si estás en el extranjero​


Si estás de viaje fuera de tu país, revisa tanto en la app de tu operadora como en los ajustes del teléfono que el roaming está activado. En Android y iOS deberás buscar la opción de Itinerancia de datos / Roaming de datos dentro de los ajustes de red móvil y marcarla como activa.

Después de cambiar este ajuste es muy recomendable apagar el móvil unos minutos y volver a encenderlo. Al hacerlo, el dispositivo volverá a negociar la conexión con las redes locales y, si tu tarifa lo permite, debería registrarse en alguna red asociada y dejar atrás el mensaje de solo llamadas de emergencia.

6. Restablece los ajustes de red​


Cuando has tocado muchos ajustes a lo largo del tiempo o has tenido problemas con APNs, VPN o redes WiFi, puede que la configuración interna esté hecha un lío. En ese punto conviene hacer un restablecimiento de los ajustes de red, que borra configuraciones de WiFi, Bluetooth y móviles, pero no tus fotos ni tus apps.

En Android suele encontrarse en Ajustes > Sistema o en Información del teléfono, dentro de un apartado llamado Opciones de recuperación, Restablecer o similar. Allí verás una opción para restablecer Wi‑Fi, datos móviles y Bluetooth. En iPhone, está en Ajustes > General > Transferir o restablecer > Restablecer > Restablecer ajustes de red.

Tras hacerlo, el móvil se reiniciará y tendrás que volver a introducir contraseñas WiFi y algunos ajustes, pero si el problema era un conflicto de configuración, lo normal es que la conexión vuelva a funcionar con normalidad.

7. Actualiza el sistema y los ajustes de operador​


Comprueba si tienes actualizaciones de sistema pendientes. Muchas incluyen mejoras específicas para la gestión de redes móviles, corrección de errores de conexión o nuevos perfiles de operadores. En Android, la opción suele aparecer en Ajustes > Sistema > Actualización de software (el nombre cambia según la capa); en iOS, en Ajustes > General > Actualización de software.

En algunos móviles, al introducir la SIM se descargan automáticamente los ajustes de operador mediante SMS o notificación. Si no se han aplicado bien o los has rechazado en su momento, puede que la configuración no sea la correcta. Ante la duda, contacta con tu compañía para que te los vuelvan a enviar o te indiquen los parámetros exactos de APN y red.

8. Comprueba el estado de tu línea con la operadora​


Si después de todo sigues atascado en solo llamadas de emergencia, toca descartar que el problema venga de la compañía. Desde otro teléfono (o un fijo) llama al servicio de atención al cliente y pide que revisen si tu línea está activa y sin bloqueos, si hay incidencias en tu zona o si tu número está asociado a algún tipo de restricción.

En líneas de prepago, verifica que tengas saldo disponible o que la tarjeta no haya caducado por llevar mucho tiempo sin recargar. En contratos con móviles a plazos, pregunta si todo está correcto con los pagos, ya que algunas operadoras bloquean el servicio si hay cuotas impagadas o problemas de facturación.

9. Analiza el móvil en busca de malware o apps problemáticas​


Si sospechas de un posible ataque o de una app conflictiva, instala un antivirus de confianza desde la tienda oficial y analiza el dispositivo. Después, revisa manualmente la lista de aplicaciones instaladas, sobre todo las más recientes, las que no recuerdas haber descargado o las que piden permisos excesivos relacionados con llamadas, SMS o ajustes de sistema.

Elimina cualquier APK que hayas instalado desde páginas raras y desinstala apps que gestionen de forma agresiva la conectividad, la seguridad o la VPN. En algunos casos, arrancar el móvil en modo seguro (desactivando apps de terceros) puede ayudarte a aislar si el problema desaparece sin ciertas aplicaciones.

Medidas avanzadas cuando nada funciona​


Solo llamadas de emergencia


Si has probado todo lo anterior y tu móvil sigue empeñado en quedarse en «Solo llamadas de emergencia», toca ir un paso más allá. A partir de aquí, las soluciones son algo más radicales y conviene usarlas con cabeza, pero pueden marcar la diferencia entre un móvil «muerto» y uno plenamente funcional.

1. Probar otra SIM y descartar fallo de hardware​


Aunque ya hemos mencionado la prueba cruzada, aquí es clave hacerlo de forma sistemática. Prueba, si puedes, varias tarjetas SIM de diferentes operadores en tu móvil. Si ninguna funciona, mientras que esas mismas tarjetas sí funcionan en otros teléfonos, el diagnóstico es claro: el problema está en tu dispositivo.

En ese caso, lo más probable es que la bandeja esté dañada, la antena interna se haya deteriorado o haya algún fallo en el módulo de radio o en la placa base. Son averías que, por lo general, requieren la intervención de un servicio técnico, ya sea oficial de la marca o un taller especializado.

2. Verificar el IMEI con la compañía​


Antes de lanzarte a formatear o a pagar una reparación cara, conviene salir de dudas con el IMEI. Marca *#06# en la app de Teléfono y apunta el número que aparezca. Llama a tu operadora y pídeles que comprueben si ese IMEI está bloqueado por robo, pérdida o incidencia.

Si el IMEI está limpio, podrás seguir buscando soluciones de software o hardware. Si está bloqueado, tendrás que aclarar la situación con quien te vendió el móvil o, si procede, con el fabricante o con las autoridades, ya que en esos casos el bloqueo no se resuelve desde ajustes del usuario.

3. Formatear el teléfono y dejarlo de fábrica​


Cuando ya has descartado bloqueos de la operadora, problemas de SIM y errores de configuración, la última bala a nivel de usuario es el restablecimiento completo de fábrica. Esto borra todas tus apps, cuentas y datos personales, y deja el móvil como recién sacado de la caja a nivel de software.

Antes de hacerlo, realiza una copia de seguridad de fotos, contactos, documentos y chats. Luego, en Android, ve a Ajustes > Sistema > Opciones de restablecimiento (o similar) y elige «Restablecer todos los datos» / «Borrar todos los datos». En iPhone, entra en Ajustes > General > Transferir o restablecer > Borrar contenidos y ajustes, introduce tu código o contraseña de Apple ID y confirma.

El proceso puede tardar varios minutos. Cuando termine, configura el móvil desde cero, introduce la SIM y comprueba si, sin restaurar aún copias de seguridad ni apps, consigue registrarse en la red con normalidad. Si ni así lo hace, prácticamente seguro que hablamos de un problema físico.

4. Acudir al servicio técnico y valorar reparación o cambio​


Si después de todos estos pasos sigues sin poder hacer llamadas normales, ha llegado el momento de tirar de garantía o recurrir a un técnico. Si el teléfono está dentro del periodo de garantía legal, contacta con el soporte oficial de la marca o con la tienda donde lo compraste para tramitar la revisión y reparación sin coste (si el fallo no se debe a un mal uso evidente).

Si ya no tiene garantía, puedes llevarlo a un servicio técnico oficial o uno de confianza. El coste de la reparación dependerá de la pieza dañada (bandeja SIM, módulo de antena, placa base, etc.), pero suele moverse en un rango que puede hacerte plantearte si merece la pena pagar o si compensa más ahorrar ese dinero para un móvil nuevo con mejor batería, más actualizaciones y sin problemas de cobertura.

Consejos para prevenir que vuelva a ocurrir​


Aunque nadie está a salvo al 100 % de ver algún día el mensaje de solo llamadas de emergencia, sí puedes reducir bastante las probabilidades siguiendo una serie de buenas prácticas de mantenimiento y uso de tu smartphone.

Mantén siempre el móvil actualizado a la última versión de software estable, evita golpes fuertes y exposiciones a humedad, y protege el dispositivo con fundas y protectores, pero sin abusar de carcasas metálicas o con imanes que puedan fastidiar la señal.

Cada cierto tiempo, retira la SIM con cuidado y limpia suavemente los contactos dorados, revisa que la bandeja no esté dañada y evita estar cambiando la tarjeta de móvil constantemente de un terminal a otro salvo que sea indispensable.

Desconfía de aplicaciones de fuentes sospechosas o APKs externas que prometen milagros; pueden traer malware y liarte la conectividad. Controla también las apps que trabajan con la red (VPN, firewalls, gestores de datos), asegurándote de que estén bien configuradas y no bloqueen sin querer la conexión móvil.

Cuidando la SIM, protegiendo el hardware, manteniendo el sistema al día y sabiendo qué ajustes tocar cuando aparezca el mensaje, tendrás muchas más papeletas de que tu móvil vuelva a funcionar con normalidad en cuestión de minutos y no se quede permanentemente atrapado en ese inquietante «Solo llamadas de emergencia». Comparte la información y ayuda a otros usuarios a conocer este tema.

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