Yo no sé si os pasa a vosotros, pero hablar de Steve Jobs me hace sentir como en casa. Y eso sabiendo - porque todos los sabemos - que distaba mucho de ser una persona perfecta. Pero por aquí nos centramos en su faceta en Apple, en lo que aportó, y en cómo lo conocimos durante todos estos años.
Cuesta mucho hablar de estos términos sin parecer fanboy, y no me refiero sólo a este artículo, también cuando alguien se refiere a él en alguna conversación normal que todos tenemos en la vida real. Creo que también os habrá pasado. En mi caso, llevo siguiendo el mundo Apple veinte años en Applesfera, pero años anteriores también lo hacía “desde el anonimato”.
Recuerdo la primera vez que me descargué una keynote de Steve Jobs (no sé ni de donde, porque antes no era tan fácil). A principios de los 2000, yo ya conocía a aquel hombre casi místico para algunos, pero no lo había visto nunca en un escenario. La primera vez que lo hice, me hipnotizó su forma de conectar con la gente. De vendernos las cosas de forma diferente. Aquel día empecé a buscar todos las presentaciones que pude descargar de una Internet donde el vídeo no era tan común como ahora.
Steve Jobs y su forma de conectar(nos)
Sigo teniendo aquellos DVD’s con las keynotes, aunque acabé subiéndolos a mi iCloud para tenerlos siempre a mano. A veces - cuando las necesito, no sé explicarlo - me pongo alguna de ellas y volver a oír la voz de Jobs me tranquiliza, me gusta. Soy consciente de que hay una gran carga de nostalgia aquí, de recordar momentos pasados, de evocar un mundo donde la tecnología empezaba a transformar el mundo de verdad y lo que decía aquel loco tenía mucho que ver con esos cambios.
No se trata de una idolatría ciega, creo firmemente que lo que me pasa cuando lo escucho es que siento un profundo respeto por una persona que tuvo una visión tan clara del futuro y que con sus productos lo consiguió hacer realidad. También hay algo de enganche en su forma de comunicar, en su “campo de distorsión de la realidad” (si has sonreído al leer ésto, también lo viviste) y en como sus presentaciones podrían considerarse casi un producto más de Apple.
Para entender todo esto, esta semana tenemos en el podcast a David Arráez, una de las personas que más saben de tecnología que conozco. Durante años fue analista de tecnología en varios medios y junto a él viví varios Apple Events, incluida la inauguración del Apple Park en 2017. Hoy en día se dedica a formar directivos y empresas para mejorar sus habilidades de comunicación y presentaciones, como experto comunicador que es. Con él, repasamos los mejores momentos de Jobs y analizamos como fue el lenguaje en sus presentaciones por el que hoy, cuando volvamos a verlo hablar, nos sintamos en casa.
En Applesfera | Mil canciones bastan
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La noticia Steve Jobs, la nostalgia y ese extraño lugar al que siempre volvemos fue publicada originalmente en Applesfera por Pedro Aznar .
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