Si usas Android a diario, es muy probable que pases más tiempo del que imaginas escribiendo con el móvil. Por eso tiene bastante sentido que dediques un rato a dejar Gboard a tu gusto, con un diseño propio y un funcionamiento cómodo, en lugar de conformarte con el aspecto que viene de fábrica.
Cómo cambiar el tema y diseñar fondos personalizados en Gboard
Una de las primeras cosas que se suele tocar al instalar Gboard es su apariencia. Desde los ajustes de Android puedes cambiar el tema, el color y el fondo del teclado en cuestión de segundos, sin tener que instalar nada raro.
Para modificar el tema desde la configuración del sistema tienes que ir a Configuración > Sistema > Idiomas y entradas > Teclado virtual > Gboard > Tema. Ahí verás una galería con varios estilos predefinidos: colores planos, fondos con paisajes, degradados claros y oscuros, e incluso temas pensados para un modo oscuro más discreto.
Si prefieres cambiar el tema sin salir de la app en la que estás escribiendo, puedes hacerlo desde el propio teclado. Solo tienes que tocar en el icono de la “G” de Google que aparece en la esquina superior izquierda de Gboard y, si no ves el botón de Tema en la barra de herramientas, pulsar en los tres puntos para desplegar todas las opciones. Entre ellas encontrarás “Tema”, que te llevará al mismo catálogo de fondos.
En esa pantalla puedes también decidir si quieres resaltar el contorno de cada tecla o dejar un diseño más plano y limpio. Marcar o desmarcar el contorno puede cambiar bastante la sensación de precisión al escribir, así que merece la pena probar ambas opciones hasta quedarte con la que te resulte más cómoda.
Además de los temas predeterminados, Gboard permite que el fondo sea completamente tuyo. En el apartado de Tema verás un bloque llamado “Mis temas”, donde se guardan los fondos que ya has utilizado y un botón con un símbolo “+”. Al pulsarlo puedes elegir cualquier foto de tu galería para usarla como fondo del teclado. La aplicación te dejará recortarla y ajustar la transparencia para que se sigan viendo bien las teclas aunque uses una imagen muy colorida.
Personalización avanzada: altura del teclado, fila de números y acceso rápido
Además del fondo, Gboard te deja ajustar varios detalles visuales que afectan directamente a la comodidad al escribir, sobretodo en móviles con pantallas muy grandes.
Desde Ajustes de Gboard > Preferencias puedes decidir si quieres tener siempre visible la fila de números sobre las letras. Hay quien prefiere ahorrar espacio de pantalla y acceder a los números desde el teclado de símbolos, pero si escribes contraseñas, importes o datos con frecuencia, tener los números fijos es un plus enorme de rapidez.
En la misma sección puedes cambiar la altura del teclado. Gboard ofrece varios niveles (de “baja” a “alta”, pasando por puntos intermedios) para que el teclado ocupe más o menos espacio vertical. Un teclado más alto da teclas más grandes y cómodas, pero tapa más parte de la pantalla; uno más bajo deja ver más contenido, pero las teclas se hacen algo más pequeñas.
Otra opción bastante práctica es decidir si se muestra o no el icono de la app Gboard en el cajón de aplicaciones. Dentro de “Ajustes avanzados” encontrarás la casilla “Mostrar el icono de la aplicación”. Si la activas, tendrás acceso directo a la configuración de Gboard sin necesidad de abrir un cuadro de escritura primero.
Por último, si quieres tener más a mano ciertos accesos rápidos, puedes personalizar la barra de herramientas que aparece al pulsar en el icono de la G. Manteniendo pulsado y arrastrando los iconos, reorganizas los accesos o los sustituyes por otros que están en el menú de tres puntos, como Google Translate, portapapeles, flotante, diccionario, etc.
Sonidos, vibración y sensación al teclear en Gboard
Uno de los aspectos que más se notan cuando cambias de teclado es cómo suena y cómo vibra cada pulsación. Gboard te deja ajustar estos detalles al milímetro para que la sensación sea lo más parecida posible a la que te gusta.
Para acceder a estos ajustes debes ir a Preferencias > Pulsación de teclas. Desde ahí puedes activar o desactivar el sonido al pulsar, subir o bajar el volumen de ese sonido, activar la respuesta táctil (vibración) y elegir la intensidad de la vibración al tocar las teclas.
Ten en cuenta que si tu móvil tiene desactivada la vibración a nivel de sistema, esa configuración también afecta a Gboard: aunque actives la vibración en el teclado, no notarás nada si la vibración del dispositivo está anulada. En algunos teléfonos con Android 8 (edición Go) hay además ciertas limitaciones, y es posible que no todas estas opciones funcionen como en un Android completo.
En este mismo apartado también puedes ajustar el retraso al mantener pulsado, que es el tiempo que tardan en aparecer los símbolos secundarios o menús contextuales al dejar una tecla apretada. Si lo reduces, esos menús aparecerán más rápido; si lo aumentas, necesitarás mantener más tiempo la pulsación para que surjan las opciones extra.
Por otro lado, desde la pantalla principal de ajustes de Gboard y entrando en Corrección ortográfica, podrás activar o desactivar la corrección automática, las sugerencias, el filtrado de palabras ofensivas y otros matices de cómo responde el teclado cuando detecta que te has equivocado al escribir.
Dictado por voz y reconocimiento sin conexión
Cuando no te apetece escribir o vas andando, el dictado por voz integrado en Gboard es una maravilla. A la derecha de la barra de sugerencias del teclado verás el icono de un micrófono: al pulsarlo, el teclado comenzará a escuchar lo que dices y lo convertirá en texto en tiempo real.
Para que el texto salga bien, es importante que dictes también los signos de puntuación en voz alta. Es decir, debes decir “coma”, “punto”, “punto y coma”, “signo de interrogación” y similares para que el teclado los inserte como símbolos. Al principio puede resultar algo raro, pero una vez le coges el truco se escribe bastante fluido.
No todos los idiomas están soportados por igual en el dictado, ya que la compatibilidad depende del idioma y de la región. Algunas funciones avanzadas solo están disponibles en Android 7.0 o superior, de modo que es importante comprobar qué versión de Android lleva tu dispositivo si ves que algo no aparece.
Si quieres usar el dictado cuando no tienes datos o WiFi, puedes descargar paquetes de reconocimiento de voz sin conexión. Desde los Ajustes de Gboard entra en “Dictado por voz” y luego en “Reconocimiento de voz sin conexión”. Ahí verás los idiomas disponibles para descarga, que suelen ocupar unos 25-26 MB cada uno, un tamaño bastante asumible para la mayoría de móviles.
Dentro del mismo menú de dictado hay una opción llamada “Ocultar palabras ofensivas”. Activarla hace que el sistema censure los términos considerados malsonantes, sustituyéndolos por asteriscos. Si prefieres que el teclado no se corte, basta con desactivar esa casilla para que el dictado transcriba literalmente lo que digas.
Trucos de escritura: gestos, cursores y atajos con Gboard
Más allá de las opciones de diseño, Gboard brilla en cómo te permite escribir más rápido utilizando gestos y atajos. Muchos de ellos están un poco escondidos, pero una vez los interiorizas cuesta vivir sin ellos.
El más conocido es el escritura por deslizamiento. En lugar de ir pulsando tecla por tecla, puedes arrastrar el dedo por las letras de la palabra, sin levantarlo, y Gboard se encargará de interpretar qué palabra querías escribir. Funciona especialmente bien en castellano y es muy útil cuando escribes con una mano o vas caminando.
Otro gesto comodísimo es usar la barra espaciadora como touchpad para mover el cursor. Si deslizas el dedo a izquierda o derecha sobre la barra de espacio, el cursor se desplazará por el texto con precisión. Esto evita tener que estar tocando con el dedo justo en el punto exacto, algo que a veces es frustrante en pantallas pequeñas.
Si quieres borrar varias palabras de golpe, puedes utilizar la tecla de retroceso (DEL) como herramienta de selección. Manténla pulsada y desliza el dedo hacia la izquierda: verás cómo se van seleccionando las palabras a medida que pasas por encima. Cuando sueltes, todo lo seleccionado se eliminará de una vez.
Para cambiar rápidamente entre mayúsculas y minúsculas, selecciona la palabra o frase que quieras y ve tocando la tecla de Mayúsculas. Cada toque recorre una secuencia: todo en minúsculas, todo en mayúsculas, solo la primera letra de cada palabra en mayúscula, etc. Muy práctico cuando te das cuenta de que has escrito una frase entera con el estilo de mayúsculas equivocado.
En cuanto a la puntuación, Gboard incorpora un pequeño truco: si pulsas dos veces la barra espaciadora insertará automáticamente un punto y un espacio, ideal para terminar frases sin tener que ir a buscar el punto. Además, si mantienes pulsada la tecla del punto, aparece un mini menú con símbolos habituales como signos de interrogación, exclamaciones, paréntesis y otros caracteres frecuentes.
Emojis, búsqueda visual y Emoji Kitchen en Gboard
El teclado de Google está muy volcado en todo lo relacionado con emojis, GIFs y stickers. Lo primero que puedes hacer es activar que en la barra de sugerencias aparezcan tus últimos emojis usados. Entrando en Preferencias y marcando “Mostrar emojis en teclado símbolos”, tendrás siempre a mano los emoticonos que más utilizas.
Además, Gboard permite buscar emojis escribiendo su nombre, aunque esta función de predicción avanzada funciona especialmente bien en inglés. Si el idioma del teclado está en inglés y escribes “cat”, verás cómo aparece un emoji de gato junto a las sugerencias de palabras, lo que ahorra tener que bucear entre todas las categorías de emojis.
Si no recuerdas cómo se llama el emoji que quieres, otra opción es usar la búsqueda por dibujo. Al pulsar la cara sonriente para abrir el panel de emojis, selecciona la pestaña de emojis (no la de GIFs ni stickers), toca en la lupa de búsqueda y luego en el icono de la cara dibujada que aparece junto al campo de texto. El teclado se convertirá en una zona donde puedes trazar con el dedo la forma aproximada del emoji que buscas, y Gboard te mostrará sugerencias similares en tiempo real.
Junto a esto está la famosa Emoji Kitchen, que permite mezclar ciertos emojis para crear combinaciones nuevas. Gboard sugiere estas mezclas automáticamente encima del teclado cuando colocas dos emojis compatibles uno junto a otro, y puedes enviarlas como pegatinas en muchas aplicaciones de mensajería.
En el terreno de los stickers, el teclado incluye sus propios paquetes listos para usar y, además, una función llamada “Tus miniaturas”. Esta opción analiza tu cara con la cámara frontal y genera varios estilos de stickers personalizados que luego puedes ajustar a tu gusto. También puedes integrar los stickers que tengas en Bitmoji para ampliarlo aún más.
GIFs, creación de animaciones y editor integrado
Gboard integra un buscador de GIFs basado en Giphy, el mismo servicio que usan muchas apps famosas. Al pulsar en la “G” y luego en el botón GIF, verás categorías, GIFs recientes y una barra de búsqueda para encontrar animaciones por palabras clave.
Pero lo más divertido es que no solo puedes usar GIFs ya creados: también puedes grabar tus propios GIFs desde el teclado. Dentro del panel de GIFs verás la opción “Crear un GIF”; al pulsarla, se abrirá la cámara del móvil (delantera o trasera) para que grabes un pequeño clip.
El proceso es similar al de grabar una historia en Instagram: mantienes el botón de captura mientras haces el gesto o movimiento que quieras convertir en animación. Cuando sueltas, se genera el GIF, y a partir de ahí puedes añadir efectos, texto y recortar la duración antes de enviarlo.
Todos los GIFs que crees se guardan en la galería de Gboard, accesible desde el propio teclado. Así podrás reutilizarlos tantas veces como quieras sin tener que grabarlos de nuevo, lo que viene genial para reacciones habituales o bromas recurrentes en tus chats.
Esta función se ha ido mejorando con el tiempo: inicialmente solo permitía grabar el clip, pero con las versiones recientes del teclado Google ha añadido opciones de edición bastante completas, con filtros y texto superpuesto para que tus GIFs caseros queden mucho más resultones.
Traductor integrado, búsquedas y portapapeles inteligente
Uno de los grandes puntos fuertes de Gboard es estar profundamente conectado con los servicios de Google. Desde el teclado puedes traducir textos, hacer búsquedas y gestionar tu portapapeles sin abandonar la app en la que estás escribiendo.
El traductor de Google está integrado como una opción de la barra de herramientas (o dentro del menú de tres puntos si no lo ves directamente). Al pulsar en “Google Translate” podrás elegir idioma de entrada y de salida, escribir en tu idioma y dejar que el teclado inserte automáticamente la traducción en el cuadro de texto de la app en la que estés (WhatsApp, Telegram, correo, etc.).
Respecto a las búsquedas, cuando abres el menú de la “G” aparece un campo para buscar en Google. Escribes lo que quieras, tocas la lupa y verás tarjetas con resultados directamente sobre el teclado: vídeos de YouTube, definiciones, traducciones rápidas… Cada resultado incluye un botón de compartir para enviarlo como mensaje sin tener que copiar y pegar manualmente.
Si estas funciones de búsqueda te molestan o no las usas, desde los ajustes del teclado, en la sección “Búsqueda”, puedes ocultar el botón Buscar o limitar qué contenido se puede consultar (GIFs, emojis, páginas web, etc.), dejándolo más limpio.
En cuanto al portapapeles, Gboard puede recordar lo que copias durante la última hora, de manera que luego puedas pegar textos antiguos sin tener que copiarlos otra vez. Para usarlo, abre el teclado, pulsa en la “G”, entra en los tres puntos y toca en “Portapapeles”. La primera vez tendrás que activarlo; a partir de ahí, el teclado irá guardando fragmentos recientes que podrás fijar para que no caduquen.
Junto a estas funciones hay un teclado de cursor accesible desde la barra de herramientas o el menú de tres puntos, que transforma el teclado en una especie de panel direccional para seleccionar texto con total precisión. Es perfecto si quieres copiar y pegar justo una frase concreta dentro de un párrafo largo.
Modos especiales: una mano, teclado flotante y disposiciones alternativas
Los móviles con pantallas grandes son fantásticos para ver contenido, pero pueden complicar la escritura con una sola mano. Gboard soluciona esto con un modo de una mano y un modo flotante muy flexibles.
Para el modo una mano, mantén pulsada la coma y selecciona el icono de la mano con el teclado. El teclado se encogerá y se desplazará a un lateral de la pantalla. Desde los controles que aparecen puedes moverlo al lado contrario, devolverlo al tamaño normal o arrastrarlo para colocarlo donde prefieras.
El modo flotante, por su parte, convierte Gboard en una ventana pequeña que puedes desplazar libremente por la pantalla. Se activa también desde la barra de herramientas (o el menú de tres puntos). Es muy útil cuando el teclado, pegado abajo, tapa algo importante de la app que estás usando y necesitas ver mejor lo que hay detrás.
En cuanto al diseño de las teclas, Gboard no se limita al típico QWERTY. Desde Ajustes > Idiomas puedes cambiar la distribución del teclado para cada idioma: QWERTZ, AZERTY, Dvorak, Colemak o incluso distribución similar a la de un PC, además de opciones de escritura a mano o en formato numérico.
Como curiosidad, si configuras el idioma inglés de Estados Unidos, podrás seleccionar un estilo de teclado para escribir en código Morse. Es algo muy de nicho, pero demuestra hasta qué punto el teclado es flexible para distintos usos.
Idiomas, diccionario personal y control de sugerencias
Para quienes alternan entre varios idiomas, Gboard ofrece una experiencia bastante pulida. Desde Ajustes > Idiomas puedes añadir todos los idiomas y dejar hasta tres activos al mismo tiempo, entre los que el teclado cambiará automáticamente según detecte en cuál estás escribiendo.
Si configuras más de tres idiomas, tendrás que ir rotando con la tecla del globo terráqueo para ir cambiando, pero lo bueno es que Gboard adapta las sugerencias y la corrección ortográfica a cada uno. Así evitas que el teclado corrija a medias entre idiomas distintos, algo que suele ser un suplicio en otros teclados.
En el apartado “Diccionario” encontrarás el Diccionario personal. Ahí puedes guardar tus palabras inventadas, tecnicismos o abreviaturas habituales para que el teclado no las marque como error y las sugiera correctamente. Por ejemplo, puedes añadir “xtk” para que el teclado lo reconozca como abreviatura de una frase más larga que uses a menudo.
Si alguna sugerencia te parece molesta o te sale siempre una palabra que no quieres, puedes eliminarla manualmente. Basta con mantener el dedo sobre la sugerencia y arrastrarla hacia arriba hasta la papelera que aparece. Eso borrará esa sugerencia concreta, aunque si es una palabra que escribes mucho es posible que con el tiempo vuelva a aprenderla.
En la sección de Corrección ortográfica puedes afinar todavía más: activar o desactivar la corrección automática, las sugerencias de palabras aprendidas, usar nombres de contactos como sugerencias, filtrar palabras ofensivas o incluso desactivar por completo las predicciones si prefieres escribir sin que el teclado interfiera.
Con todo este arsenal de opciones para temas, fondos personalizados, sonidos, vibración, gestos, idiomas y herramientas inteligentes, Gboard se convierte en mucho más que un teclado básico. Ajustándolo a tu gusto puedes conseguir que escribir sea más rápido, cómodo y, de paso, añadir un toque de estilo propio cada vez que lo abras en tu móvil.
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