Convertir el móvil en un micrófono ya no es cosa de frikis de la tecnología: cualquiera con un smartphone puede grabar audio con una calidad más que decente para vídeos, podcasts, entrevistas o clases online. Tu teléfono puede hacer de micro de mano, de solapa, inalámbrico para el ordenador o incluso de megáfono conectado a unos altavoces.
A lo largo de esta guía vas a ver todas las formas de usar el móvil como micrófono para grabaciones: desde aprovechar las apps integradas de Android y iPhone, hasta recurrir a aplicaciones especializadas, micrófonos externos, conexiones Bluetooth o USB-C, más algunos consejos de grabación y edición para mejorar el sonido sin volverte loco.
Usar las aplicaciones nativas del móvil para grabar audio
Antes de volverse loco buscando apps en Google Play o en la App Store, conviene mirar qué trae ya el móvil de serie y qué apps tienen acceso al micrófono, porque muchos smartphones incluyen grabadoras de voz muy solventes que sirven perfectamente para notas de voz, entrevistas o como micro externo improvisado.
En Android, según la marca, puedes encontrar la app de grabadora propia del fabricante (Samsung, Xiaomi, OnePlus, etc.) o la clásica aplicación de Google llamada Grabadora. Para ambos casos, basta con abrirla, pulsar grabar y acercar el móvil a la fuente de sonido como si fuera un micrófono.
En el ecosistema Apple, todos los iPhone traen instalada la app Notas de voz, que es la herramienta básica para registrar audio rápido. Permite grabar, renombrar, recortar fragmentos y compartirlos por mensajería, correo o nube sin necesidad de instalar nada extra. Si la borraste en algún momento, se puede volver a descargar desde la App Store sin coste.
La gran ventaja de estas soluciones nativas es que no añaden capas extra de configuración ni publicidad: abres, grabas y listo. Para muchas personas, especialmente si solo quieren mejorar un poco el audio de sus vídeos, es más que suficiente.
Grabar audio usando la cámara del móvil
Una solución muy práctica cuando no tienes una grabadora a mano es usar la propia app de cámara del teléfono para registrar audio. Cada vez que grabas vídeo, el móvil también captura el sonido, así que puedes aprovecharlo como si fuera un micro.
Para hacerlo, solo tienes que abrir la cámara, pasar al modo de vídeo y grabar apuntando el micrófono del móvil hacia la persona o la fuente de sonido. Aunque se registre imagen, lo que nos interesa realmente es el audio que conservarás en el archivo de vídeo.
Más tarde, si lo que quieres es trabajar únicamente con el sonido, puedes extraer el audio del vídeo con cualquier app de edición (en el propio móvil o en el ordenador). Así te quedas con un archivo de sonido limpio, en formato MP3, WAV o similar, sin necesidad de micrófono dedicado.
Este truco es muy útil en situaciones improvisadas en las que necesitas registrar una entrevista, una charla rápida o una idea, y solo tienes a mano la app de cámara. Es un recurso sencillo que muchos creadores usan a diario.
Conectar micrófonos externos al móvil
Si quieres dar un salto en calidad, tarde o temprano vas a plantearte usar un micrófono externo con tu smartphone. Aquí es donde se nota de verdad la diferencia respecto al micro integrado, sobre todo si grabas en exteriores, haces entrevistas o grabas vídeos de forma regular.
En el mercado hay micros de mano, micrófonos de solapa (lavalier), modelos pensados para vídeo profesional y accesorios específicos para móviles. Los hay con conector jack 3,5 mm TRRS, con USB-C, con Lightning e incluso con conexión inalámbrica.
Lo primero que debes comprobar es la compatibilidad con tu dispositivo Android o iOS (si no te funciona el micrófono del móvil). Muchos micrófonos que se usan con cámaras réflex requieren un adaptador de TRS (3 contactos) a TRRS (4 contactos) para funcionar en móviles, ya que la clavija del smartphone sirve como entrada y salida de audio a la vez.
En los iPhone más antiguos, la toma de auriculares servía como salida de sonido y también como entrada para micros siempre que se utilizase el cable adecuado. En los modelos actuales y en la mayoría de Android, el estándar es USB-C, mientras que los iPhone previos al 15 seguían usando Lightning. Eso significa que, en muchos casos, necesitarás un adaptador de audio compatible con USB-C o Lightning para poder conectar micros analógicos.
Micrófonos inalámbricos y conexión por Bluetooth
Otra vía muy cómoda es apostar por micrófonos inalámbricos que se conectan al móvil mediante Bluetooth. Estos dispositivos se emparejan igual que unos auriculares, sin cables por medio, y te dan mucha libertad de movimiento al grabar.
Para utilizar un micro Bluetooth con Android, normalmente tendrás que ir a Ajustes > Dispositivos conectados > Preferencias de conexión > Bluetooth y seleccionar el micrófono cuando aparezca en la lista. En iPhone el procedimiento es similar, entrando en Ajustes > Bluetooth y eligiendo el dispositivo.
Una vez emparejado, el sistema reconocerá ese micrófono como fuente de audio para grabaciones, llamadas, videollamadas o apps de cámara. No suele hacer falta tocar nada más, aunque en algunas aplicaciones puedes seleccionar manualmente la entrada de audio.
Con estos accesorios, puedes convertir el móvil en un auténtico sistema de grabación inalámbrico para entrevistas de calle, reportajes o vídeos en los que necesitas moverte con libertad frente a la cámara sin perder calidad de sonido.
Consejos para mejorar la calidad del audio con el móvil
Aunque un smartphone moderno suene bastante bien, hay una serie de trucos que marcan la diferencia entre un audio chapucero y algo que se puede escuchar a gusto. La clave está en el entorno, la colocación del móvil y algunos ajustes básicos.
Lo primero es elegir el lugar: intenta grabar en un espacio silencioso, sin ruidos constantes ni excesivo eco. Evita estar cerca de neveras, aires acondicionados, calles con tráfico intenso, escaleras o habitaciones vacías donde el sonido rebote demasiado. Una habitación con cortinas, alfombras o muebles tapizados ayuda mucho. Para localizar y cuidar sus componentes, aprende a localizar los micrófonos y altavoces del móvil.
En cuanto a la técnica, mantener el móvil a unos 15-25 cm de la boca suele ofrecer un resultado equilibrado. Más cerca corres el riesgo de soplidos y saturaciones, más lejos entrará demasiado ruido ambiente. Si es posible, utiliza un trípode o soporte para que el roce de las manos no se cuele en la grabación.
Otro truco sencillo pero muy efectivo es activar el modo avión antes de empezar a grabar, así evitarás cortes por llamadas, WhatsApp, alarmas o notificaciones que puedan arruinar una toma larga. Aprovecha también para seleccionar en la app de grabación la máxima calidad disponible; si notas ruidos extraños, revisa señales de spyware en tu móvil.
Por último, configura correctamente la ganancia o sensibilidad si la herramienta lo permite: un nivel demasiado alto provocará distorsión, mientras que uno demasiado bajo dará lugar a un archivo muy flojo que, al amplificarlo en edición, levantará mucho ruido.
Aplicaciones de micrófono y grabadora para Android
Más allá de las apps preinstaladas, en Google Play hay un buen puñado de herramientas pensadas para convertir el móvil Android en micrófono, grabadora avanzada o megáfono. No todas aportan funciones nuevas, pero algunas sí merecen la pena.
Muchas aplicaciones simplemente cambian la interfaz de la grabadora estándar sin mejorar realmente la calidad, pero otras añaden amplificación, ecualizador, conexión directa con altavoces o integración con el ordenador. Vamos a repasar las más interesantes.
Micrófono – Su amplificador de volumen y altavoz
Una de las opciones más veteranas y fiables es la app “Micrófono – Su amplificador de volumen y altavoz”, pensada para utilizar el smartphone como micro en karaokes, fiestas, discursos o clases. Es una herramienta gratuita que convierte el teléfono en un micrófono de mano bastante convincente.
Una vez instalada, puedes conectar el móvil a unos altavoces mediante cable jack, Bluetooth o usando el propio hardware de sonido del dispositivo. Cuando el sistema detecta la salida de audio, solo tienes que desplazar el interruptor virtual hacia arriba para encender el micro y empezar a hablar.
Gracias a su diseño, la experiencia es muy parecida a sostener un micrófono real, con la posibilidad de amplificar tu voz a través del equipo estéreo. Es ideal si quieres una solución rápida para eventos pequeños sin comprar un sistema de microfonía completo.
Micrófono (modo megáfono y micro externo)
Otra app interesante es “Micrófono”, un software sencillo que sirve tanto para usar el móvil como micrófono externo como para convertirlo en un megáfono. Su punto fuerte es que permite cambiar con rapidez entre diferentes modos de entrada y salida.
Puedes emplearlo en AUX o por Bluetooth con un altavoz externo y, además, incluye un ecualizador integrado con el que ajustar graves, medios y agudos. Esto te permite “tunear” el sonido a tu gusto, ya sea para voz hablada, música o anuncios.
Mic Recorder
Mic Recorder es una app pensada tanto para grabar voz, música, dictados, podcast y cualquier tipo de toma de audio, como para emplear el móvil como micrófono. Destaca por ofrecer varias opciones de formato de grabación y un ajuste preciso de la sensibilidad del micro.
Gracias a estos controles, es posible lograr grabaciones más limpias y con apariencia casi profesional, siempre que el entorno acompañe. La aplicación soporta modo oscuro y se actualiza con cierta frecuencia, lo que se agradece para mantener la compatibilidad con versiones recientes de Android.
Microphone
La app “Microphone” va a lo mínimo imprescindible: convierte la interfaz de tu smartphone en un micrófono de estudio simplificado, con todos los ajustes relevantes a mano. No recarga de menús y permite empezar a usarlo casi al instante.
Entre sus opciones de configuración encontrarás control de ganancia, ecualizador completo, amplificador y selección de entrada y salida de audio. Un añadido muy útil es la posibilidad de colocar un widget en la pantalla de inicio para activar rápidamente el uso del móvil como micro.
WO Mic, para usar el móvil como micrófono del PC
WO Mic es una de las soluciones más populares cuando lo que quieres es usar el smartphone como micrófono inalámbrico del ordenador, ya sea para videollamadas, juegos online, streaming o grabaciones conectadas al PC.
La app funciona como un micro inalámbrico virtual: instalas el cliente en el móvil y el programa correspondiente en el ordenador, y los enlazas por WiFi, Bluetooth o incluso USB. A partir de ahí, cualquier software del PC que acepte entrada de micrófono podrá usar el audio que capta el teléfono.
Aplicaciones de micrófono para iPhone
Los iPhone destacan por tener un micrófono integrado bastante competente de fábrica, pero si quieres más control, efectos o una interfaz mejor pensada para grabaciones largas, la App Store también ofrece alternativas muy potentes.
Si la app Notas de voz se te queda corta o no te termina de convencer su forma de organizar las grabaciones, puedes optar por aplicaciones específicas de grabación y micro que añaden edición básica, exportación avanzada o funciones de micro externo.
Grabadora de Voz – Audio
Una de las opciones más completas y sencillas a la vez es “Grabadora de Voz – Audio”. Es gratuita y se centra en ofrecer una interfaz muy limpia, con un botón grande de grabar y un listado ordenado de pistas.
Al instalarla, solo tienes que pulsar el botón de grabación para empezar a capturar el sonido. Después, la app permite editar los fragmentos: recortar partes, eliminar silencios o mejorar un poco la percepción del audio. Para quien quiera algo más que la herramienta nativa de Apple, es un salto interesante.
Notas de voz (app nativa de iOS)
Aunque viene preinstalada, mucha gente subestima lo que ofrece la app Notas de voz del iPhone. Además de grabar audio con un solo toque, permite editar las tomas, recortar secciones y organizar las grabaciones en carpetas, algo muy práctico si grabas a menudo.
A nivel de funciones es más versátil de lo que parece: se puede usar tanto para notas rápidas como para entrevistas completas o voz en off. Y al estar integrada en el ecosistema de Apple, se sincroniza con otros dispositivos a través de iCloud, facilitando editar después en iPad o Mac.
EZ Mic
EZ Mic es una herramienta muy curiosa que, además de estar en Android, permite a los usuarios de iOS usar su iPhone como micrófono externo sin gastar un euro. Es especialmente popular entre gamers y creadores de contenido.
La app destaca por ofrecer efectos de sonido y la posibilidad de importar tus voces de forma sencilla. Esto la hace ideal para directos, gameplays o vídeos divertidos en redes sociales. Y, por supuesto, funciona también como micrófono “serio” para grabar o conectar a otros dispositivos.
Mic to speaker
Mic to speaker se diferencia del resto porque incluye un amplio sistema de configuraciones de audio para exprimir al máximo la calidad de grabación que puede ofrecer el iPhone.
En sus ajustes encontrarás amplificador estéreo, modos mono y estéreo, ecualizador clásico, control de sensibilidad y selección de frecuencia de muestreo. Es una opción muy potente para quienes quieren controlar al detalle cómo entra el sonido en el teléfono.
Convertir el móvil en micrófono para altavoces externos
Otra aplicación muy práctica es usar el smartphone como micrófono conectado a un altavoz o equipo de sonido, ideal para pequeñas charlas, reuniones o fiestas en las que no tienes un micro tradicional a mano.
En Android, por ejemplo, puedes instalar “Micrófono – Su amplificador de volumen y voz” o la app “Micrófono – Audífonos”, enchufar el teléfono al equipo estéreo por cable jack o por Bluetooth y usarlo como si fuera un micro inalámbrico casero.
En iPhone, una alternativa muy popular es Microphone Live, que al conectarlo por cable, Bluetooth o AirPlay a unos altavoces, te permite hablar en tiempo real con control de volumen, encendido/apagado y reducción de retroalimentación para minimizar acoples molestos.
La idea es siempre la misma: el móvil actúa como captador de sonido y el altavoz se encarga de amplificarlo. Si no te apetece invertir en un sistema de megafonía, es una solución muy apañada para salir del paso.
Micrófonos específicos para dispositivos móviles
Si te tomas mínimamente en serio el tema del audio, quizá te estés planteando comprar un micro pensado directamente para móviles. Hay varias marcas que fabrican micrófonos diseñados para iPhone, iPad y determinados Android, con conectores y accesorios específicos.
Un ejemplo es el iRig Mic, un micrófono de mano que se conecta directamente a iPhone, iPad y a algunos dispositivos Android compatibles. Incluye una toma de auriculares para monitorizar el sonido y un selector de ganancia de tres posiciones para adaptar el nivel de entrada según lo fuerte que hable la persona.
Otro clásico son los micrófonos de corbata o lavalier como el Rode SmartLav, diseñado para conectarse a iPhone, iPad y un número determinado de móviles Android. Se engancha en la ropa y permite captar la voz muy cerca de la fuente, ideal para entrevistas y vídeos tipo tutorial.
También hay modelos compactos como el Belkin LiveAction Mic o el iRig Mic Cast, muy utilizados para mejorar el audio del micrófono integrado de los iPhone. Suelen ofrecer posiciones diferentes según la distancia a la que esté la fuente de sonido y están pensados para notas de voz, podcasts, locuciones y vídeos sencillos.
Por otro lado, micrófonos como los Rode Videomic y Videomic Pro, habituales en cámaras réflex, se pueden usar con móviles mediante adaptadores adecuados y soportes que permiten sujetarlos en fundas con zapata de flash. Combinan buena calidad con precios relativamente contenidos, por lo que son una inversión interesante si grabas mucho contenido.
Usar un móvil como micrófono y otro como cámara
Un caso muy habitual es el de quienes, como muchos creadores, tienen un móvil antiguo y uno nuevo y quieren aprovechar el viejo solo como micrófono mientras el nuevo hace de cámara principal. Es una forma muy inteligente de reciclar dispositivos.
Lo más simple es grabar el audio por separado con el móvil antiguo y luego sincronizar el sonido en la edición con el vídeo grabado en el teléfono principal. Esto se puede hacer fácilmente en programas como DaVinci Resolve, Premiere, Final Cut o incluso apps móviles, usando un aplauso o una palmada al principio de la toma como referencia.
La gran pregunta es si existe alguna app mágica que permita conectar ambos móviles por Bluetooth o WiFi para que uno actúe como micro externo del otro. Aunque hay soluciones parciales (como WO Mic para usar el móvil como micro del PC), entre smartphones Android no es tan común encontrar una integración tan directa y estable.
En la práctica, la mayoría de creadores que quieren esta combinación acaban optando por el método tradicional: audio por un lado, vídeo por otro y sincronización en la edición. Es un poco más de trabajo, pero ofrece mucha flexibilidad y te permite colocar el “móvil-micrófono” justo al lado de la boca, fuera de plano.
Editar el audio grabado con el móvil
Por muy bien que grabes, es bastante probable que el resultado mejore mucho si aplicas una pequeña edición posterior: quitar ruidos de fondo, recortar silencios o ajustar el volumen entre distintas tomas marca una gran diferencia.
La calidad final dependerá, en buena parte, de lo bueno que sea el micrófono que uses en el móvil y de cómo hayas grabado. Un smartphone con buen hardware de audio y un micro externo decente se notan enseguida en la claridad y presencia de la voz.
Tienes dos caminos principales: editar directamente en el teléfono con apps específicas o llevar los archivos al ordenador para trabajar con programas más avanzados. En móvil, por ejemplo, hay herramientas como Super Sound en Android, que sirve tanto para grabar como para editar pistas de audio, o apps de corte como “Cortador de música y audio” en iOS.
Si te apetece meterte más en serio en el mundo del sonido, lo ideal es pasar a programas de escritorio como Audacity, que es gratuito y muy potente. Permite aplicar reducción de ruido, ecualización, compresión, normalización y un largo etcétera de efectos para pulir el resultado.
Eso sí, para sacar el máximo partido a estas herramientas, necesitarás adquirir ciertos conocimientos básicos de edición y tratamiento de audio: entender qué es la ganancia, cómo funciona un compresor, cuándo usar un filtro pasa-altos o cómo reducir zumbidos y chasquidos sin destrozar la voz.
Con todo lo que has visto, queda claro que tu móvil puede convertirse en un auténtico centro de grabación de audio versátil: desde usar la grabadora de serie o la cámara, pasando por apps especializadas y micrófonos externos, hasta reaprovechar teléfonos antiguos como micros dedicados y rematar el trabajo con algo de edición. Cuidando un poco el entorno de grabación, la colocación del dispositivo y el procesado posterior, es perfectamente posible conseguir un sonido más que digno sin gastarse un dineral en equipo profesional.
Continúar leyendo...