Si alguna vez has querido mandar algo por Internet y que se borre sin dejar rastro, te va a interesar todo lo que puedes hacer hoy con los mensajes autodestructivos y temporales. Desde WhatsApp hasta servicios ultraseguros como 007emails, hay un montón de formas de compartir información delicada sin que se quede para siempre en un chat o en un correo.
En los últimos años, las grandes apps de mensajería y varias herramientas especializadas han ido añadiendo funciones para que tus mensajes desaparezcan solos pasado un tiempo, o justo después de que la otra persona los lea. No es magia ni una película de espías: es una mezcla de temporizadores, cifrado y gestión inteligente del contenido que permite que aquello que envías tenga una vida útil muy corta.
¿Qué son exactamente los mensajes que se autodestruyen?
Cuando hablamos de mensajes que se autodestruyen nos referimos a textos, fotos, vídeos u otros contenidos que solo están disponibles durante un tiempo limitado o un número concreto de visualizaciones. Pasado ese periodo, se eliminan del chat o del servidor y, en teoría, dejan de ser recuperables por las vías habituales.
Este tipo de mensajes se han vuelto populares porque muchas conversaciones incluyen datos sensibles: contraseñas, información personal, temas laborales o simplemente cosas que no quieres que queden guardadas para siempre. Aunque siempre existe el riesgo de capturas de pantalla o copias manuales, eliminar el contenido reduce muchísimo la exposición.
Es importante diferenciar entre mensajes efímeros “tipo story” (más públicos y visibles para varios contactos durante 24 horas) y los mensajes autodestructivos directos, que suelen ir dirigidos a una persona concreta y permiten al emisor decidir cuánto tiempo estarán disponibles.
Mensajes temporales en WhatsApp: cómo funcionan y qué tipos hay
WhatsApp, la app de mensajería de Meta más usada en el mundo, ha ido añadiendo varias funciones relacionadas con la desaparición automática de contenido: desde los mensajes temporales en los chats, hasta las fotos y vídeos de visualización única y los audios que solo se pueden escuchar una vez.
La idea de WhatsApp es mejorar tanto la privacidad de las conversaciones como la gestión del espacio en el móvil y en la copia de seguridad. Al hacer que las conversaciones más sensibles no se queden guardadas eternamente, se almacena menos información y se dejan menos huellas digitales repartidas por todas partes.
¿Cómo activar los mensajes temporales en un chat de WhatsApp?
Si quieres que un chat concreto de WhatsApp borre los mensajes automáticamente, puedes activar la función de mensajes temporales desde la propia conversación con unos pocos toques. El sistema es similar tanto en chats individuales como en grupos, siempre que tengas permisos.
Para activarlo, abre el chat que quieras configurar, toca sobre el nombre del contacto o del grupo en la parte superior y desplázate hasta encontrar la opción “Mensajes temporales” o “Duración predeterminada” (el nombre puede variar ligeramente según la versión). Ahí verás una ficha explicativa y un menú para elegir el tiempo durante el que se conservarán los mensajes.
WhatsApp te permite seleccionar varias duraciones, como 24 horas, 7 días o 90 días. Lo que elijas marcará cuánto estará visible cada nuevo mensaje que se envíe tras activar la función. Además, suele haber un ajuste para que los nuevos chats que inicies más adelante usen por defecto esta caducidad.
Un detalle clave es que los mensajes no se borran cuando el destinatario los lee, sino cuando se cumple el plazo de tiempo configurado, lo haya visto o no. Eso significa que la otra persona puede hacer una copia, reenviarlo o hacer una captura de pantalla antes de que desaparezca.
También debes tener en cuenta que los mensajes enviados antes de activar la función seguirán en la conversación; solo se aplicará la autodestrucción a los mensajes nuevos que se envíen a partir de ese momento. Si en algún momento quieres desactivar los mensajes temporales, basta con repetir el proceso y elegir “Desactivado”.
¿Cómo aplicar un tiempo de caducidad por defecto en todos los chats?
Además de hacerlo chat por chat, WhatsApp ofrece la opción de marcar una duración predeterminada para los nuevos chats que abras a partir de ese momento. Es muy útil si quieres que casi todas tus conversaciones se borren con el tiempo sin tener que ir activando la función manualmente.
Para configurarlo, entra en el menú principal de WhatsApp, pulsa en los tres puntos de la esquina superior derecha (en Android) y entra en “Ajustes”. Desde ahí, ve a “Privacidad” y busca la opción llamada algo como “Duración predeterminada” o “Temporizador predeterminado para nuevos chats”.
Dentro de ese apartado podrás elegir entre varias duraciones para que tus mensajes desaparezcan automáticamente de todos los nuevos chats individuales que abras a partir de entonces. Esto no afecta a las conversaciones que ya existían en tu móvil: si quieres que esas también sean temporales, tendrás que activarlo manualmente en cada una.
Si en un chat concreto no quieres que los mensajes se borren, puedes cambiar esa configuración solo para esa conversación entrando en su información y modificando el ajuste de mensajes temporales. WhatsApp te deja modificar esta temporalidad tantas veces como quieras, tanto a nivel global como por chat.
Mensajes de visualización única: fotos, vídeos y ahora también audios
Además de los mensajes temporales basados en tiempo, WhatsApp cuenta con otra función muy interesante para la privacidad: las fotos y vídeos de “ver una vez”, que solo se pueden abrir una vez por el destinatario y luego se borran automáticamente de la conversación.
Para usar esta opción, abre el chat donde quieres mandar el contenido, toca el icono de la cámara o adjunta una foto/vídeo y, antes de enviar, pulsa sobre el pequeño icono con un “1” dentro de un círculo que aparece junto al botón de enviar. Eso indicará que se trata de un mensaje de visualización única.
Cuando lo mandes, en tu chat no verás la imagen o el vídeo como tal, sino una entrada genérica de “Foto” o “Vídeo” con el mismo icono de “1” al lado. En el momento en que la otra persona lo abra, el texto cambiará a algo como “Abierto” para que sepas que el contenido ya se ha visto y no se puede volver a reproducir.
WhatsApp también ha extendido este concepto a los mensajes de voz que se pueden escuchar una única vez. La mecánica es similar: grabas un audio, activas el modo de una sola escucha y, en cuanto el destinatario lo reproduce, deja de estar disponible. Esto es muy útil cuando quieres comentar algo delicado sin que quede el audio guardado en el chat.
Limitaciones de la privacidad en WhatsApp
Aunque todas estas funciones mejoran la sensación de control y discreción, conviene no confiarse demasiado. WhatsApp avisa explícitamente de que el receptor todavía puede hacer capturas de pantalla, grabar la pantalla, reenviar el contenido o incluso fotografiarlo con otro dispositivo.
Por otro lado, el hecho de que los mensajes desaparezcan del chat no significa necesariamente que no haya podido quedar algún rastro en copias de seguridad, dispositivos intermedios u otros sistemas. La autodestrucción en WhatsApp está pensada para el uso cotidiano, no para un anonimato extremo frente a atacantes muy sofisticados.
Aun con estas limitaciones, los mensajes que se autodestruyen ayudan a reducir el volumen de datos almacenados en tu móvil y en la nube, lo que además de más privacidad, implica menos ocupación de memoria y copias de seguridad más ligeras.
Mensajes autodestructivos en otras plataformas: Snapchat, Telegram, Signal y más
La obsesión por la privacidad no se limita a WhatsApp. Otras apps de mensajería fueron pioneras en este terreno y han ayudado a popularizar los mensajes efímeros y autodestructivos, cada una con su propio enfoque y funciones avanzadas.
Snapchat: la impulsora de los mensajes que desaparecen
Aunque no inventó el concepto, fue Snapchat la que convirtió los mensajes que desaparecen en algo masivo. En su sistema de chats, cualquier texto, foto o vídeo que envíes desaparece una vez que ha sido visto por el destinatario, a menos que alguna de las partes decida guardarlo explícitamente.
Desde la pantalla de conversaciones, puedes tocar el contacto con el que quieres hablar o usar el icono de redacción para iniciar un chat nuevo. Todo lo que se envía ahí tiene carácter efímero: se borra tras la visualización, salvo que alguien lo mantenga pulsado para guardarlo, cosa que puedes ver porque seguirá en pantalla.
También puedes abrir directamente la pantalla de cámara de Snapchat, hacer una foto o grabar un clip y elegir a quién lo envías. De nuevo, el contenido desaparece tras ser visto, encajando muy bien en entornos donde se prima la espontaneidad y se quiere evitar que todo quede archivado.
Telegram: chats secretos con temporizador
Telegram ofrece varias formas de gestionar la privacidad, pero la más potente en este sentido son los chats secretos con autodestrucción. No se trata de los chats normales de Telegram, sino de conversaciones especiales con cifrado extremo a extremo y opciones añadidas.
Para crear este tipo de conversación, tienes que iniciar un “chat secreto” con el contacto deseado. Dentro de ese chat, puedes activar un temporizador de autodestrucción pulsando en la foto o nombre del contacto y eligiendo el periodo de tiempo en el que quieres que se borren los mensajes.
El temporizador puede ir desde unos pocos segundos hasta una semana completa. Cuando se cumple el tiempo, los mensajes desaparecen automáticamente de ambos lados de la conversación. Además, en los chats secretos Telegram dificulta las capturas de pantalla y se centra en ofrecer la máxima privacidad posible.
Signal: privacidad al máximo nivel
En cada chat de Signal puedes entrar en los ajustes específicos y configurar mensajes que desaparecen tras un tiempo determinado. Es posible fijar tiempos de visibilidad muy variables, según la sensibilidad de la conversación, y la app aplica esa autodestrucción de manera consistente.
Además, Signal permite opciones extra, como limitar la longitud máxima de los mensajes, bloquear la posibilidad de hacer capturas de pantalla dentro de la app o controlar con precisión quién tiene acceso a qué contenido y durante cuánto tiempo. Son funciones casi sacadas de una película de espías, pero completamente operativas en el día a día.
Otras apps orientadas a la mensajería segura
Más allá de las grandes plataformas, existen aplicaciones específicas cuyo foco principal es la mensajería cifrada y autodestructiva, pensadas muchas veces para entornos profesionales o para usuarios extremadamente preocupados por la privacidad.
Confide, por ejemplo, es una app muy utilizada en entornos empresariales para enviar mensajes seguros. Cuando recibes un mensaje, las palabras aparecen ocultas y tienes que deslizar el dedo para ir revelando el contenido. A medida que lo vas leyendo, el texto se va desvaneciendo hasta desaparecer por completo.
Otra opción es Wickr Me, centrada también en la mensajería cifrada de extremo a extremo. Permite enviar textos, archivos, imágenes, vídeos y hacer llamadas, generando una clave de encriptación independiente para cada mensaje. Además, da la posibilidad de definir quién podrá acceder a la información y durante cuánto tiempo estará disponible antes de ser eliminada.
Mensajes efímeros frente a mensajes que se autodestruyen
Las redes sociales y apps de mensajería han introducido conceptos como mensajes directos, stories, estados y mensajes efímeros, y a veces se mezclan con los autodestructivos, aunque no son exactamente lo mismo.
Se suele hablar de contenido efímero para referirse a aquello que se publica de forma relativamente pública y dura unas 24 horas; es el caso del modo efímero de Instagram, los estados de WhatsApp o las stories de Facebook, entre otros. Se muestran durante un día y luego desaparecen, salvo que los guardes como destacados u opciones similares.
Los mensajes que se autodestruyen, en cambio, suelen ser comunicaciones directas entre personas concretas, donde el emisor define con bastante precisión el tiempo de vida del mensaje o incluso el número de veces que se puede ver. Su objetivo principal es mantener conversaciones discretas y evitar que esos mensajes acaben circulando o quedando almacenados sin control.
007emails: mensajes realmente anónimos y autodestructivos
Más allá de las apps de mensajería clásicas, existen servicios web pensados exclusivamente para enviar mensajes que se autodestruyen de forma radical. Uno de los más veteranos y conocidos es 007emails, perteneciente a la empresa OPM Security.
En un contexto en el que la privacidad en Internet parece cada vez más complicada, muchos usuarios desconfían de que los mensajes de WhatsApp, Messenger o incluso el correo electrónico tradicional estén realmente protegidos. Los servidores de correo pueden ser objetivo de ataques, y no siempre está claro qué permanece almacenado en las plataformas de mensajería.
007emails lleva más de una década en funcionamiento y ha gestionado cientos de miles de mensajes que desaparecen tras ser leídos. La particularidad de este servicio es que, una vez que el destinatario abre el mensaje, el contenido se mantiene visible durante apenas unos segundos (por ejemplo, siete) y después se elimina sin dejar huella digital accesible.
El funcionamiento es sencillo: al entrar en la web, encuentras un cuadro de texto donde pegar o escribir tu mensaje. Cuando lo tengas preparado, haces clic en un botón tipo “crear enlace” y el sistema genera automáticamente una URL única. Esa URL es la que compartes con la persona que debe leer el contenido, ya sea por correo electrónico, WhatsApp, Telegram u otra vía.
Cuando el destinatario hace clic en el enlace, accede al texto y tiene un breve margen para leerlo o copiarlo si lo necesita. Transcurrido ese tiempo, el mensaje se autodestruye. El emisor puede recibir una notificación de que el mensaje ha sido leído y eliminado. Según el proveedor, se utiliza un sistema de doble encriptación (mencionan un cifrado AEC de 16 bits, aunque en la práctica se emplean estándares robustos) que hace que el contenido resulte inalcanzable incluso para un atacante experimentado una vez borrado.
Las aplicaciones de un servicio como 007emails son tan amplias como la imaginación: desde enviar datos de acceso o información financiera hasta comunicaciones delicadas de negocios o asuntos personales que no quieres que se queden rondando por bandejas de entrada y servidores.
Quickforget: mensajes que caducan por visitas o por tiempo
Otro servicio interesante para crear mensajes temporales que se autodestruyen es Quickforget. A diferencia de otras herramientas, aquí puedes definir dos tipos de condición para que el contenido deje de ser accesible: un número máximo de visitas o un tiempo límite en horas.
El uso es muy directo: escribes el mensaje que quieras compartir en el cuadro correspondiente, seleccionas el número de visitas permitidas o las horas de validez y pulsas en un botón tipo “Save my secret”. El sistema genera una URL que podrás compartir con quien quieras; cuando se cumpla la condición, el contenido dejará de estar disponible.
Según explican, Quickforget está diseñado sobre todo para facilitar el envío de información sensible por correo electrónico y, por ello, afirman que no emplean cookies y que, una vez que el mensaje caduca, se elimina de su base de datos sin guardar registros de los contenidos. Eso sí, hay que tener en cuenta que, si acortas la URL con un servicio de terceros, esa visita previa puede contar como una visualización para el contador.
Más allá del uso puramente privado, Quickforget permite ideas creativas, como promociones y concursos: por ejemplo, que las primeras personas en entrar en un enlace obtengan un código de acceso o una clave especial, ya que el propio límite de visitas actúa como filtro.
Con todas estas opciones, desde WhatsApp hasta servicios especializados como 007emails o Quickforget, queda claro que hoy es bastante sencillo crear mensajes autodestructivos adaptados a cada necesidad: desde conversaciones cotidianas algo más discretas hasta comunicaciones muy sensibles donde no quieres dejar ningún rastro innecesario. Comparte esta información y más usuarios sabrán activar los mensajes autodestructivos en sus apps.
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